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IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 627 137 280

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

     El conocimiento perfecto de Dios

"Los caminos del hombre están ante los ojos de Jehová, y él considera todas sus veredas" (Proverbios 5:21)

Dios pesa los hechos del hombre. ¡Cuánto debería afectar esto su conducta!  El Salmo 139:2,3 declara: "Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme, has entendido desde lejos mis pensamientos. Mi senda y mi acostarme has rodeado, y estás impuesto en todos mis caminos." Dios conoce y aprecia todo lo que hacemos día tras día, antes que nuestros pensamientos estén completamente formados o que nuestras palabras sean pronunciadas, así como los sentimientos de nuestro corazón, nuestro trabajo y nuestro descanso. El versículo 4 dice: "Aún no está la palabra en mi lengua, y he aquí, oh Jehová, tú la sabes toda".  (William Evans)

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Ante este trascendente atributo divino , ¿Somos conscientes los cristianos de la gravedad de nuestros actos ante la mirada escrutadora de Dios?  Si así fuese, nuestro testimonio de vida sería muy diferente al  que en realidad es.

El Señor dice: " Volveos a mí, y yo me volveré a vosotros" (Zacarías 3:7)

        Conocer la verdad no siempre                       significa vivir en la verdad.

"Todos conocemos la verdad, pero la odiamos porque nos  condena y nos hace sentirnos mal.

Enfrentémonos a nosotros mismos con honradez. Así son nuestras naturalezas. Aman las tinieblas, odian la luz. Son retorcidas, están pervertidas, prefieren lo erróneo a lo correcto y disfrutan del mal más que el bien que conocen. Lo que necesitamos no es más luz, sino una naturaleza que sea capaz de amar la luz en lugar de odiarla. La luz está ahí, sabemos que está ahí pero nos disgusta. La odiamos. ¿Qué sentido tiene esperar de manera teórica y difusa una supuesta luz adicional cuando no podemos apreciar ni disfrutar la luz que ya tenemos?

 

Lo que necesitamos no es conocimiento sino amor. Sabemos lo que es correcto y bueno pero no lo hacemos porque nuestras naturalezas son de tal forma que no lo amamos. Todo el conocimiento, la cultura y la instrucción del mundo entero son incapaces de cambiar la naturaleza, nunca pueden enseñarnos cómo amar a Dios. Inténtelo con todas sus fuerzas. En nombre del Evangelio te desafío a que lo consigas. Pero no seas necio, no seas ciego, no seas loco. Reconoce y admite aquí y ahora que lo erróneo es tu naturaleza, tu corazón, tu ser y tu personalidad esencial. 

 

Observa además que, a medida que pasan los años, no mejoras sino que tiendes a empeorar. ¿Ha logrado alguna vez alguien convertir su odio hacia Dios en amor? Puede que haya renunciado a este pecado o aquel otro, ¿pero ha llegado a amar a Dios? ¿Ha llegado a hacerlo? ¿Puede un hombre  cambiar  entera y completamente su naturaleza? ¿Amas a Dios ahora? . . . Pablo y millones de otros odiaron en un tiempo a Cristo y persiguieron a su iglesia, pero después llegaron a decir: "para mí el vivir es Cristo".   (Tomado de "El problema funda-mental del hombre", de Martyn Lloyd-Jones/http://editorialperegrino.com/

¿Mudará el etíope su piel, y el leopardo sus manchas? Así también, ¿podréis vosotros hacer bien, estando habitua-dos a hacer mal? o"  (Jeremías 13:23)