Saludo Pastoral

       Como Pastor de la Iglesia Cristiana Evangélica "El Alfarero", de esta ciudad de Jerez de la Frontera, me es grato el poder saludar en el nombre del Señor Jesucristo, y como portavoz del sentir de los creyentes de esta Entidad, a todos aquellos hermanos y amigos que han accedido a esta página web abierta para la gloria del Señor.

 

       Al mismo tiempo, señalar que es propósito de esta Iglesia, desde sus comienzos en 1992, el ser instrumento útil en las manos del Espíritu Santo para llevar el Evangelio de la Gracia de Dios a todos los hombres, sin distinción alguna, según el mandato expreso del Señor Jesucristo a todos sus discípulos (Mateo 28:20). Con este prioritario fin se ha ofrecido al mundo este sitio web, ventana abierta de par en par hacia las almas “para que la palabra de Dios corra y sea glorificada” (2ª Tesalonicenses 3:1),y para que muchos "hombres vengan al conocimiento de la verdad" (1ª Timoteo 2:49). 

 

       Entendemos que, al igual que en tiempos del joven Samuel, cuando “la palabra escaseaba en aquellos días” (1º Samuel 3:1), en nuestros días estamos viviendo, de igual manera, momentos difíciles de relativización, decadencia y debilitación bíblica en los púlpitos, en los seminarios, y en el testimonio de fe del cristianismo. La predicación santa, poderosa y fiel de la Palabra de Vida está siendo arrinconada y olvidada, prevaleciendo en muchas congregaciones “el sólo amor y la sóla comunión social”, y un peligroso ecumenismo que demanda sacrificar doctrinas fundamentales de la fe bíblica e histórica, en aras de una falsa unidad de conveniencia con los embajadores de las tinieblas de este siglo - que “medran falsificando la palabra de Dios” (2ª Corintios 2:17). El apóstol Pablo, en su reivindicación ministerial ante los ingratos corintios escribe en el Espíritu: "No nos predicamos a nosotros mismos, sino a Jesucristo como Señor" (2ª Corintios 4:5).

        

       Desgraciadamente, esto está ocurriendo con preocupante frecuencia en el pueblo de Dios. De ahí que esta página web ayude a mostrar la verdadera luz del evangelio de Jesucristo, y  a desenmascarar a los falsos profetas que han salido por el mundo (1ª Juan 4:1). En aquel día, el Señor les dirá: "Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad" (Mateo 7:21-23). 

       También conviene señalar, que esta Iglesia Cristiana está abierta a todas las demás congregaciones hermanas, con las cuales desea mantener las relaciones fraternales que aparecen definidas en la propia Palabra de Dios, en la oración sumosacerdotal de Jesucristo por su Iglesia (Juan 17), especialmente hacia aquellos que dan testimonio de fidelidad y consagración al mandato de Jesucristo (Mateo 12:50), como el Señor nos muestra a través del apóstol Juan: “No tengo yo mayor gozo que este, el oir que mis hijos andan en la verdad” (3ª Juan 4). No olvidamos nunca que "nosotros, con ser muchos, somos un cuerpo" en Cristo (1ª Corintios 10:17).

 

       Enfatizar, igualmente, por su importancia, que es visión de esta Iglesia, el servir y colaborar en todas aquellas iniciativas que contemplen la evangelización de las almas, así como cualquier otra actividad que redunde en la mayor gloria del nombre de nuestro Señor Jesucristo (Colosenses 3:17).

 

       Por último, queremos hacer una llamamiento, de parte de nuestro Señor y Salvador Jesucristo,  a todos aquellos que buscan aquí y allá consuelo y ayuda para sus vidas.  Que sea la Palabra de Jesucristo la que hable a los corazones que gimen sin esperanza. Sólo Él tiene promesas verdaderas y consoladoras para el hombre necesitado:

       

       "Venid a mí todos los que estáis trabajados y 

      cargados, y yo os haré descansar" (Mateo 11:18). 

      

       Todos aquellos que se acerquen a nuestra iglesia serán recibidos en el amor de Jesucristo; por lo que os invitamos a nuestros cultos en calle Espíritu Santo número 6, en Jerez de la Frontera.

 

                                 Vuestro en Cristo, 

                                 Pastor Jesús Mª Vázquez Moreno                                             

IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 669 018 797

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

      El amor del Espíritu Santo     "Estamos acostumbrados a hablar del amor del Padre y de la gracia de Jesucristo y de la comunión del Espíritu Santo. Pero también nos es permitido y podemos hablar tranquilamente del amor del Espíritu Santo  y de la gracia del Espíritu. ¡Cuán grande debe ser ese amor y esa gracia! Porque Él, el Santo, quiere vivir con y obrar en criaturas  pecadoras, débiles y defectuosas, que únicamente han ganado y merecido la ira y la maldición de Dios.

¡Cuánta paciencia ha de tener el Espíritu Santo con nosotros! Por nues-tra parte nos oponemos constante-mente a su acción, nos inclinamos a entristecerle, a resistirle  y a apagarle. Por naturaleza preferimos vivir según la carne que según el Espíritu, y según nuestra propia  corrupción somos más "bestiales" que "espirituales".   

¡Cuánto debemos avergonzarnos del desamor que mostramos frente al amor del Espíritu! ¡Y cuán agradecidos debemos estar que el Espíritu Santo se nos ha dado con su soberano poder para vencer nuestra debilidad y flaqueza!                     (Dr. H.J.Jager)

       Actitud frente a Dios en oración 

  "Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro"  (Hebreos 4:16)

La humildad en la oración no excluye la confianza. En nuestra vida de oración, la humildad y la confianza no constituyen una contradicción. La primera la obtenemos mirando al yo, y la segunda, se obtiene mirando a Cristo.

Se precisa de confianza para compare-cer ante el trono de un rey, un símbolo de su poder y majestad. Pero, ¡cuánta más confianza se precisa para comparecer ante el trono del Rey de reyes! ¿Quién se atreve a acercarse allí donde aun los ángeles cubren sus rostros, como vio Isaías en una visión y exclamó: "¡Ay de mí! que soy muerto; porque (soy) hombre inmundo de labios" (Isaías 6:5). No nos estamos refiriendo a la confianza del fariseo que entraba en el Templo de Dios sin vacilación. Esta es una falsa confianza. Nos estamos dirigiendo a aquellos que han visto su propia vileza delante de la santidad de Dios y que, mirando a sus vidas diarias, se preguntan: "¿No se estará cansando Dios de mí?"

(Tomado de "Orad sin cesar", de FRANS BAKKER; libro que recomendamos)