Quienes somos

 

Al llegar a Jerez de la Frontera procedente del Sur, nos encontramos con parte de la vieja muralla almohade del siglo XII. En ella destaca la puerta llamada del Arroyo o de Rota, atravesando la cual nos adentramos en el corazón del antiguo barrio medieval, que aún se mantiene en pie en nuestros días. Muy cerca de la Puerta, a escasos cien metros de la misma, está ubicado el lugar de cultos de la Iglesia Cristiana Evangélica El Alfarero. Esta congregación evangélica independiente, entroncada en el cristianismo apostólico y en la Reforma, fue levantada por el Señor en la vecina ciudad marinera de El Puerto de Santa María en el año 1992, utilizando en su gracia el ministerio del hermano Pastor Jesús Mª Vázquez Moreno. Apoyado por su familia y otros hermanos fieles en la fe, fue abierta esta Obra para que el Señor fuese glorificado mediante el trabajo de llevar el Evangelio del amor de Dios a los perdidos y marginados por el pecado, manteniendo encendida la antorcha del testimonio cristiano en medio de las naciones, según mandato de Jesucristo a sus elegidos (Mateo 28:19-20).

     Pasado algún tiempo, y siguiendo la dirección del Espíritu Santo, la Entidad decidió su traslado a esta trimilenaria ciudad de Jerez (en tiempos del rey David ya existía como colonia fenicia con el nombre de Serit o Ceret, de la diosa de la agricultura Ceres (Asera), derivando posteriormente a Xeres,Jerez), donde continúa esta Iglesia con la misma visión inicial y con el mismo denuedo espiritual.

     A través del ya largo período transcurrido desde sus inicios, esta Iglesia ha pasado por situaciones difíciles y dolorosas, ya que al descender lluvias, venir ríos y soplar vientos que golpearon contra esta obra de Dios, la casa fue duramente probada pero, para la gloria del Señor, no cayó porque estaba fundamentada sobre la Roca, Cristo (Mateo 7:25). Por ello, los hijos de Dios deben confiar en que sea Dios el que exhiba su justicia como la luz, y el derecho como el mediodía (Salmo 37:6). La Iglesia que es dirigida por el Espíritu Santo, y no por el hombre, es objeto del reconocimiento de Jesucristo: "Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos..." (Mateo 5:11-12).

Esta Iglesia Cristiana Evangélica El Alfarero, sigue adelante en la visión de Dios, poniendo su mirada en las cosas de arriba, no en las de la tierra (Colosenses 3:2), cuidando de no amar el mundo, ni las cosas que están en el mundo (1ª Juan 2:15-17), para que cuando Cristo, nuestra vida, se manifieste, seamos también manifestados con él en gloria (Colosenses 3:4). 

    

     Somos conscientes de que "a la verdad la mies es mucha, mas los obreros pocos" (Mateo 9:37), por ello nos esforzamos en el Espíritu en sembrar la semilla de la Palabra de Vida, según mandato del Señor de la Iglesia. No es tiempo de distracciones ni de mirar atrás, sino de ocuparnos en nuestra salvación con temor y temblor (Filipenses 2:12), y predicar esforzadamente el evangelio de Cristo (Romanos 15:20).

 

     De igual manera, esta Iglesia está abierta a colaborar en todos aquellos proyectos enfocados hacia la evangelización de las almas, por ser su función principal, en unión de la adoración al Dios vivo  y verdadero y el estudio de las Santas Escrituras. Es un mandato de Jesucristo a los verdaderos pescadores de hombres (Mateo 4:19).  

    

     Nos sentiríamos muy honrados de poder serles útiles en las manos de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. Por ello, desde aquí, les invitamos afectuosamente a que visiten nuestra congregación y compartan nuestro amor en Cristo y el bendito pan de la Palabra de Dios.

"El Señor añadía cada día a la iglesia los que habían de ser salvos" (Hechos 2:47)

IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 669 018 797

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

                  LA PAZ DE CRISTO  

En Juan 14:27 hay una promesa que es muy preciosa para mí. Cristo dice: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo". Yo me voy, pero no voy a quitaros mi paz; os la dejo:"Mi paz os doy". Nótese la expresión: "Mi paz" "Mi  paz os doy". Muchas personas buscan su paz en fuentes mundanas, pero cuando la encuentran no sacan mucho de ella, porque el diablo puede jugar con los sentimientos de los hombres, como el hombre toca un arpa y puede engañarnos en múltiples formas. Pero si vamos a Cristo en busca de la paz obtenemos lo que queremos, obtenemos descanso para el alma y hasta que vayamos a Él no la conseguiremos.

Hay muchas cosas que alteran nuestra paz, pero no hay nada que pueda alterar la paz de Dios . .  .Tengamos la paz de Dios y tendremos descanso." 

(D.L.MOODY, "Un amor maravilloso")

  El beneficio del don de entendimiento 

"Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras" (Lucas 24:45)

"Todos los días leemos las Escrituras. Pasajes que conocemos de antiguo, lecturas cargadas de historia, frases que quizás resbalaron de puro sabidas;  de vez en cuando la caricia de un recuerdo atesorado en una cita oculta, el ritmo suavizante  de cadencias queridas con años de amistad, y siempre la lectura tranquila de páginas de fe. Y de repente, cuando menos se espera en el rito diario, se abre un texto antiguo ante ojos atónitos, se hace luz, se vislumbra el cielo, se contempla el rostro de Dios reflejado en su Palabra fiel, se adivina la plenitud de la revelación escondida en la frase hecha cristal. ¡Si había leído yo mil veces esa frase y no había caído en lesa cuenta! ¡Si había meditado mil veces ese pasaje y nunca había sospechado su belleza! ¡Si lo sabía de memoria y no entendía su significado! Y ahora todo es tan claro, tan sencillo, tan bello.  . . Años de estudio y horas de meditación no me habían descubierto lo que esta experiencia de luz me ha revelado en un instante. Ese es el don de entendimiento, el aleteo del Espíritu, el eco de Pentecostés. Hace falta el estudio y hace falta la meditación; pero, sobre todo, hace  falta la confianza de dejarse sorprender por el Espíritu en rincones llenos de sorpresa."     ( Carlos G. Vallés)