¡CUÁN PRECIOSO ES JESÚS!                        

                                           

                                           ¡Cuán Precioso es Jesús!

                                           Mis pecados Él lavó con su sangre.

                                           Cada día camino en la verdad;

                                           Cantando Su gran amor siempre.

                                           La bondad de Dios llena mi vida,

                                           ¡Jesús pone su gozo en mi corazón!

 

                                           ¡Cuán Precioso es Jesús!

                                           De mis cadenas Él me hizo libre.

                                           En mis debilidades, veo Su luz;

                                           Hay consuelo en Su Palabra santa.

                                           La paz del cielo me guarda hoy,

                                           ¡Estoy segura en los brazos del Señor

 

                                          ¡Aleluya! El amor de Dios me satisface,

                                          Fiel es Jesús por sus hijos amados.

 

                             Kumalawaty Sunda   (Yakarta- Indonesia)

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

El Evangelio de la gracia soberana de Dios  (Carlos Haddon Spurgeon)

 

Habiéndose  observado, con evidente preocupación, cuán grande es el rechazo generalizado de muchos hacia la doctrina de la gracia soberana de Dios, incluimos estas breves líneas del reconocido siervo de Dios  C.H.Spurgeon sobre tan transcen-dente  tema:

"Si algo es aborrecido enconadamente es el verdadero Evangelio de la gracia de Dios, especialmente si esa odiosa palabra "soberanía" se menciona al mismo tiempo. Atrévanse a decir: "Tendré misericordia del que yo tenga misericordia, y me compadeceré del que yo me compa-dezca" (Romanos 9:15), y habrá furiosos críticos que les insultarán descomedida-mente. El religioso moderno no sólo aborrece la doctrina de la gracia soberana, sino que despotrica y se enfurece con su sola mención. Preferiría que blasfemára-mos antes que predicáramos la elección por el Padre, la expiación por el Hijo o la regeneración por el Espíritu. Si quieren ver a alguien excitado hasta que lo satánico prevalezca claramente, dejen que algunos de los nuevos teólogos les oigan predicar un sermón sobre la libre gracia.

 

Un evangelio que sea según los hombres será bienvenido por los hombres, pero hace falta una operación divina en el corazón y la mente para que alguien esté dispuesto a recibir en lo más profundo de su alma este inaceptable Evangelio de Dios.

 

Mis queridos hermanos, no traten de hacerlo agradable a las mentes carnales. No oculten el tropiezo de la cruz, no sea que la hagan vana. Los ángulos y las esquinas del Evangelio son su fuerza: recortarlos significa quitarles su poder.

La moderación no es el aumento de la fuerza sino su muerte. ¡Claro!, habrán notado que aun entre las sectas sus puntos distintivos son los cuernos de su poder; y cuando éstos quedan prácticamente omitidos, la secta decae. Aprendan, pues, que si quitan a Cristo del cristianismo, el cristianismo está muerto. Si quitan la gracia del Evangelio, el Evangelio desaparece. Si a la gente no le gusta la doctrina de la gracia, denle tanto más de la  misma."        (C. H. S./1890)

          SOMOS  BARRO, PERO BARRO                       TRANSFIGURADO POR DIOS 

"El regalo de Dios es Dios mismo.  ¿Habrá algo más magnífico en el universo entero? ¿Qué ocurre con ese Dios que se regala a los hombres si hay tan poco amor en el mundo y menos en su Pueblo? ¿Será porque somos barro? Sí, somos barro, pero barro transfigurado. Barro para ser moldeado en las manos de gracia del Salvador, no materia para ensuciar la vida de los demás con nuestras faltas al amor y al acogimiento. Somos barro, pero tenemos un tesoro. "Tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la exce-lencia del poder sea de Dios, y no de nosotros" (2ª Corintios 4:7).

 

Es que el amor envanecido es sentimiento odioso que no tiene lugar en la gratuidad del amor de Dios. . . Lo verdaderamente inadmisible es justificar toda debilidad dañina con la excusa de  que somos barrocomo si ese barro no hubiera experimentado el cambio regenerador del Espíritu, la nueva creación del nuevo mundo de Dios. Nos acordamos que somos polvo no para continuar pecando con indulgencia culpable, sino para no tener de nosotros un concepto más alto del que debemos tener, pues si hay algo odioso a los ojos de Dios y ridículo a los de los hombres es aquellos que se vanaglorian en sí mismos. Por eso hemos de aceptar el equilibrio de Dios: barro al que se le ha confiado un tesoro. Tesoro que transforma el barro en obra que obra para la gloria de Dios                                          (Juan de León)

EL GENERAL LABRADOR, UN TESTIGO           QUE JAMÁS RENUNCIÓ A SU FE        

"Juan Labrador Sánchez, General de Artillería de la Armada, nació y murió en la localidad gaditana de Puerto Real, Siendo miembro de la Iglesia Evangélica Española de San Fernando, fue un valiente y fiel testigo de Jesucristo hasta el final de sus días, digno de figurar en la larga lista de los héroes de la fe. En una ocasión, por no asistir a una misa católica, fue arrestado y sometido a un Consejo de Guerra, siendo condenado a prisión. Tuvo encarnizados enemigos, como el arzobispo de Tarra-gona, pero él siempre venció en el Nombre de Cristo (Romanos 8:37)" (Datos tomados del libro "Reforma y Contrarre- forma en Andalucía", de Gabino Fdez.)