AVISO A LOS NAVEGANTES

(Interesante artículo aparecido hace años en la revista Nueva Reforma, que nos habla de un tema de palpitante actualidad en nuestros días: la trampa del falso ecumenismo con los no creyentes)

 

Pero temo que como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo”(2ª Corintios 11:3).

 

El proceloso mar ecuménico anda revuelto estos días. ¡Menuda tempestad han levantado los huracanados vientos del panfleto romanista Dominus Iesus (preparado en las cocinas de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el antiguo ex-Santo Oficio)! Los cantos de sirena que loaban la unidad de los cristianos atraían al barco Oikoumene con irresistible fuerza. Poco sospechaban sus desgraciados tripulantes que el inquisidor Joseph Ratzinger (posteriormente papa Benedicto XVI, ahora dimitido por decisión propia) tenía preparados crueles arrecifes contra los que se estrellarían sus ingenuas esperanzas. No se dieron cuenta de que el semper idem de Roma sólo podía significar más de lo mismo.

 

La calificación de “defectuosas” que han recibido las Iglesias no romanas ha supuesto una gran desilusión para aquellos que, desde ambos bandos, se esforzaban en estrechas la mano de los “hermanos separados”. Tras esta última maniobra del Anticristo, la “hermandad” está bajo mínimos y la separación es más clara que nunca.

La verdad es que, haciendo uno de abogado del diablo, tiene que reconocer que cada vez se le hace más cuesta arriba al Vaticano reconocer como Iglesias a aquellas, como la anglicana, que admiten a homosexuales, mujeres sacerdotes y pastores travestidos, fruto de la gran confusión moral que hay en sus filas. ¿Qué tiene que ofrecer el Defensor de la duda (que no de la fe) al infalible Pontífice de la verdad absoluta?

 

Cualesquiera que sean las reacciones de los presuntos implicados, bajo un punto de vista bíblico e histórico, no podemos por menos que regocijarnos de que Roma hable tan claro. Basta ya de ilusionar a bienintencionados cristianos con diálogos, encuentros, declaraciones conjuntas y otras pantomimas . Láncese la contumelia abiertamente. Quítese el lobo el disfraz de cordero y manifiéstese tal cual. De ahora en adelante, Caperucita no tiene ninguna excusa para no salir corriendo de la alcoba ecuménica de la “Abuelita”.

 

No, el camino de la unidad de los cristianos no pasa por Canterbury ni por el Vaticano, solo por Cristo (Juan 17:20-23). Dense cuenta ya los trasnochados peregrinos del sincretismo (1). “Por sus frutos los conoceréis” (Mateo 7:16), nos advierte la irrefragable sentencia evangélica. Y los frutos que vemos en los emisarios de la amalgama -que “en la misma mesa se (hablan) mentiras” (Daniel 11:27 LBLA)- son más que evidentes: indefinición, confusión, irrelevancia, parálisis evangelística, cierre de iglesias, burocratización, conformismo con biblias manipuladas,etc.

 

Por el contrario, hay “un camino más excelente” (1ª Corintios 12:31). Es el camino de la fidelidad a la Biblia (tildada por algunos de fundamentalismo), la adhesión sin reservas al cristianismo histórico, la adoración reverente de los que “invocan al Señor con un corazón puro”(2ª Timoteo 2:22 LBLA) y la evangelización cristocéntrica. Todo lo demás son candilejas y espejismos.

Y este camino sí que da buenos frutos. Según recientes estadísticas en el Reino Unido, los evangélicos son los únicos que están creciendo en aquel país. Quizá no sea el suyo un crecimiento espectacular, pero crecen. Y esto -bajo un punto de vista puramente humano- hay que atribuirlo, sin duda, a su fidelidad a la Escritura y a la moral bíblica.“Este es el camino, andad en él” (Isaías 30:21 LBLA).

 

La encíclica papal ha dado claros avisos a los navegantes de cualquier barco ecuménico. La verdadera unidad cristiana siempre ha sido y será en la verdad, no a pesar de la verdad. Y la única verdad es aquella a la que se refirió nuestro Señor Jesucristo cuando dijo al Padre: “Tu palabra es verdad”(Juan 17:17). Los que se empecinan en navegar por otros mares no se sorprendan de ver cómo sus flotillas encallan en los escollos de Roma.

 

Querido hermano, sólo hay una actitud posible hacia aquellas iglesias que se han apartado de la Escritura para seguir la tradición, la filosofía y el humanismo. No consiste en acercarse a ellas en un pie de igualdad buscando una unidad más que hipotética, sino más bien en seguir la exhortación bíblica: “Que se vuelvan ellos a ti, pero tú no te vuelvas a ellos” (Jeremías 15:19 LBLA). Los navegantes evangélicos están avisados." 

 

                                                                                                (D.C.M.)

(No deje de ver estas páginas)

http://www.centrorey.org/temas49.html

 (1)  http://despiertaiglesiaya.wordpress.com/2012/01/17/el-sincretismo-un-peligro-para-la-iglesia/

http://tudiocesis.com/category/web-obispado/

 

http://www.iglesiaevangelicaelalfarero.com/apolog%C3%A9tica/ecumenismo-el-viejo-truco/

 

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          FRASES DE MATTHEW HENRY

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"Los que buscan la ruina de los escogidos de Dios solo preparan su propia ruina" (Salmo 62:3)

                       ______________________

"Los grandes méritos no protegen a los hombres de las mayores humillaciones y afrentas en este ingrato mundo"                                                          (Éxodo 32:1)

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"No sabemos lo que pedimos cuando pedimos la gloria de llevar la corona, y no pedimos la gracia para llevar la cruz en nuestro camino a ella "

                                           (Mateo 20:22)

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"Cristo murió para pagar nuestra deuda, y resucitó para obtener nuestra carta de pago".

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"El honor es como la sombra, que huye de aquellos que la persiguen y la agarran, pero sigue a los que huyen de ella" (Mateo 23:12)

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"Cuando están en el púlpito, predican tan bien que es una pena que salgan; pero, cuando están fuera del púlpito, viven tan mal que es una pena que entren de nuevo" (Mateo 23:3)

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"La aplicación es la vida de la predica-ción" (Mateo 21:42-43)

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"Nunca hemos de ser ahuyentados de nuestro deber por la malicia de nuestros enemigos, o por la falta de amabilidad de nuestros amigos" (Mateo 21:18) 

    (Recopiladas por Demetrio Cánovas)

     EL CAMBIO NO VIENE DEL HOMBRE

"Algunas personas  hacen de la buena vecindad una especie de religión.. Creen que si ponen el vino nuevo de la buena vecindad en el viejo odre todo irá bien para sus almas al final.

Considerad la necesidad de esto. Una persona no es cambiada, simplemente, por añadir a su vida ciertos buenos hechos, pero cuando haya hecho estas adiciones y sustracciones, ¿qué será? Será el mismo hombre viejo.

¿Por qué es así? Y ¿por qué se equivocan de este modo los hombres? Parece que es porque no comprenden la naturaleza del problema humano. Se cree comúnmente que los hombres están bajo la condena-ción de Dios a causa de sus pecados. Si un hombre miente, estafa, roba, blasfema el nombre de Dios, profana el día del Señor, pero llega a quitar estos pecados de su vida, tendrá la salvación de su alma. Pero el hombre no está bajo la condenación de Dios principalmente a causa de sus pecadosNo os sorprendáis: Lo está porque es pecador por naturaleza. Esto es, porque tiene una naturaleza separada de Dios, corrompida, depravada, y está en mala relación con Dios. Pablo lo explicó de esta manera: "Somos por naturaleza --dijo--hijos de ira". No venimos  a ser hijos de ira porque pecamos, sino que pecamos porque somos hijos de ira."   

(Tomado de "Dios no está muerto" ,

de Gordon H. Girod,)