La trompeta de plata,

 

instrumento dado por el Señor a su pueblo para convocacion, victoria y fiesta solemne.

 

Jehová habló a Moisés, diciendo: Hazte dos trompetas de plata; de obra de martillo las harás, las cuales te servirán para convocar la congregación, y para hacer mover los campamentos”(Números 10:1-10).

 

Introducción

      A través de toda la historia bíblica, la trompeta ha sido usada para bendición de Israel en diversas circunstancias de su azaroso y difícil caminar como pueblo de Dios. La trompeta simbolizaba la voluntad de Dios expresada de forma audible, mientras que la columna de nube de día y la columna de fuego durante la noche reflejaba la presencia visible de Dios durante el caminar de Israel por el desierto. Cualquiera que visite Roma, a la entrada del Foro romano, podrá ver en el arco conmemorativo levantado por el general Tito tras la destrucción de Jerusalén en el año 70 d.C., unos bajorrelieves describiendo el traslado de la Menorá y varios enseres sagrados. Pero nos llama la atención, especialmente, las figuras de unos sacerdotes que acompañan el extraño cortejo al son vibrante de las trompetas de plata del Templo recién destruido. Ante esto, conviene recordar que ya en los primeros tiempos del Éxodo de Israel tras su salida de Egipto, Moisés recibe de Dios la ordenanza para que se construyesen dos trompetas de plata batida (de obra de martillo), las cuales serían utilizadas para...

           -Convocar a la congregación (Números 10)

             -Hacer mover los campamentos (v. 1,5,6)

             -Salir a la guerra (v. 9)

             -Mostrar la alegría en el Señor (v.9)

             -Conmemorar solemnidades y fiestas (10)

             -Proclamar holocaustos y sacrificios de paz (10)

 

     Las trompetas de plata eran tocadas por los sacerdotes o levitas. Al principio se usaban dos (Números 10:1); a veces, siete (1º Crónicas 15:24); en tiempos del rey Salomón, ciento veinte (2º Crónicas 5:12). En esta última ocasión la trompeta es usada para acompañar a otros instrumentos de música en la dedicación del Templo (2º Crónicas 5:13-14). ¡En aquella solemne ocasión, la gloria de Dios llenó la su casa con su presencia! Más tarde, en tiempos del piadoso rey Ezequías, hijo del impío rey Acaz, el cual había cerrado el Templo de Dios, se vuelven a escuchar los poderosos y solemnes sonidos de las trompetas tocadas por los santificados sacerdotes (2º Crónicas 29:26-30).

 

      A continuación, podemos ver 3 ejemplos donde el uso de la trompeta y su sometimiento a la voluntad de Dios fueron decisivos en las victorias del pueblo de Dios:

 

1.En la guerra de Gedeón contra los madianitas (Jueces 7:16-22)

 

-No vencieron con armas de este mundo, sino con la ayuda poderosa de Dios (v. 22)

-Los israelitas fueron llamados a mirar e imitar a su líder (v. 17-19)

-Tocaron las trompetas que llevaban en sus manos (Palabra de Dios) (v. 20)

-Quebraron los cántaros con las teas encendidas dentro (Espíritu Santo) (v. 20)

-Y se estuvieron firmes cada uno en su puesto (obediencia y fidelidad) (v. 21)

 ¡”No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos”! (Zacarías 4:6)

 

2.Avanzando imparables frente a las más poderosas murallas 

(Josué 6)

-Josué, siervo de Jehová, quebrantó su corazón postrado en tierra delante de Señor (Josué 5:14)

-Jericó, la conquista del cristiano, estaba cerrada, bien cerrada, ante nuestros esfuerzos (Josué 6:1)

-Más Jehová entrega toda ciudad amurallada en manos de su pueblo (v. 2)

-La condición exigida es hacer las cosas según el plan perfecto de Dios (v. 3-5)

-Así deben hacerlo, y así lo hacen por fe en la Palabra de Dios (v. 8-20)

-Sólo con la presencia del arca de Dios delante de su pueblo fue, y es, posible la victoria (v. 8-9).

 

                                                                                 Siguiente...2

                                  (Arco de Tito, en Roma)                          

IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 627 137 280

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

      EL PREOCUPANTE DETERIORO 

        DEL MINISTERIO PASTORAL

"Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar.; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?; no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo."   (1ª Timoteo 3:1-7).

 

El ministerio pastoral es, sin duda alguna, el cargo más honroso  que el Señor ha podido conceder a aquellos que Él ha elegido y adoptado como hijos amados por medio de la obra redentora de su Hijo Jesucristo.

Pero, a su vez, el pastor está obligado por la propia Palabra de Dios, y por su compromiso delante de Aquel que lo eligió y llamó de entre muchos hermanos para  tan privilegiado trabajo en la Iglesia del Cordero de Dios,  a cumplir -responsable y fielmente- las ordenanzas y obligaciones inherentes a su cargo. Pero debe hacerlo con un corazón humilde, dispuesto y  abnegado; mostrando el mismo amor y solicitud hacia las almas que Jesucristo, el Príncipe de los pastores; el perfecto y único modelo para su vida y ministerio.

 

Ante la proliferación de comportamientos ministeriales que están produciendo gran dolor y sufrimiento a las ovejas del Señor, , conviene hacernos la siguiente doble pregunta: ¿Tienen estos hombres realmente el llamamiento de Dios para ministrar? ¿Están capacitados para asumir las demandas de Dios y de la Iglesia?

Consideramos que muchos de estos llamados pastores deberían meditar en las Escrituras, con oración y ayuno,  si sus vidas se ajustan a las condiciones exigidas por el Señor de la grey. En caso contrario, deberían abandonar aquello para lo que no están llamados ni capacitados. ¡Sería beneficioso  para sus vidas espirituales y para las de los propios creyentes!                                                      (J.Mª V.M.)

      ¿Evangélicos o protestantes?

Un hermano muy querido, de aquellos que  aún están comprometidos, gracias al Señor, con la línea conservadora del Evangelio, no de aquellos que han sido arrastrados por las novedosas influencias neoliberales que dominan a la iglesia actual, me informó de cierta reunión  en la que se trataron asuntos muy diversos.

Uno de ellos, de suma importancia para la marcha de las congregaciones de esa ciudad, fue la aprobación de un documen-to muy trabajado por los responsables del mismo. En él se denominaba a la iglesia de dos maneras distintas: iglesia evangélica o iglesia protestante.

Un cierto participante de esa reunión, al tener conocimiento de que se empleaba la palabra "protestante" mostró su discon-formidad con su uso, argumentando que "somos evangélicos", no protestantes, ya que "eso quedó atrás y no tiene nada que ver con nosotros".

Resulta muy extraño, a todas luces, que escaso tiempo después de que "toda" la iglesia evangélica haya celebrado con enorme resonancia  el V Centenario de la Reforma Protestante, donde todas las corrientes evangélicas de nuestro país han participado entusiásticamente en todas las reuniones y ponencias, empiecen ahora a cuestionar su identidad protestante.

 

Por ello, no resulta difícil suponer que todo ha sido un aprovechamiento interesado de una efemérides honrosa que para los verdaderos protestantes ha significado un sentido y justo recuerdo hacia aquellos valientes y fieles hermanos  que nos han precedido. ¿Qué podrían pensar los integrantes de esta larga lista de héroes de la fe de estas actitudes reticentes hacia ellos, hombres íntegros, consagrados,  que se consideraron honrados por ser llamados cristianos protestantes aún a costa de sus propias vidas? Corresponde a cada cual dar una respuesta sincera a esta pregunta. La nuestra no admite dudas:  ¡Nos sentimos muy honrados de ser protestantes!