LA PALABRA DE DIOS, ALIMENTO DIARIO DEL CRISTIANO

 

Bienaventurado el varón que no anduvo en consejo de malos, ni estuvo en camino de pecadores, ni en silla de escarnecedores se ha sentado; sino que en la ley de Jehová está su delicia, y en su ley medita de día y de noche...” (Salmos 1:1-3)

 

¡Qué bendición es cuando Dios habla a través de su Palabra! Su hablar a través de de las Sagradas Escrituras es el medio más claro y concreto , aparte de la encarnación de Jesucristo. No puede haber otra fuente de vida para sus hijos que la divina “Palabra de vida”. El mundo se alimenta de los propios pozos que cava, pero sus aguas son siempre contaminadas, del diablo. ¡Qué lástima, y qué pérdida, el apreciar lo despreciable!

 

Pero también es muy triste ver que muchos cristianos que profesan tener a Cristo en sus corazones y lo llaman Señor y Rey, se nutren más de la “comida” mundana que de la del Señor Jesús. Algunos se justifican: “Hombre, no se puede leer la Biblia todo el día; uno necesita también un poco de distracción para mantener el equilibrio”. Evangélicos que hablan así aún no han descubierto los inmensos tesoros de la Palabra, ni han “visto” al Espíritu (comp. Juan 14:17). ¿Quién dice que se debe leer la Biblia todo el día? Nadie. El salmista solamente dice que un varón es bienaventurado porque "medita en su ley de día y de noche” (v. 1:2). ¿Creemos de verdad que a tal varón (o mujer) le falta el equilibrio o que necesita de distracciones?

 

Téngase en cuenta que el salmo uno no hace referencia a un tercer grupo. El más perfecto “equilibrio” se halla en ese varón bendito que medita en la Palabra de Dios durante todo el día. No existe otro grupo más que el de los “malos, que son como el tamo que arrebata el viento” (v. 4). Hermanos, NO HAY TRES O CUATRO grupos, sino sólo dos, ¡SÓLO DOS!!! Nosotros formamos parte de uno de estos dos grupos... ¿Comprendemos ahora por qué causa tantos y tantos evangélicos son arrebatados por los nuevos “torbellinos” de las modas espirituales de turno? Es porque -sin apenas darse cuenta- “andan en consejo de malos” y se sientan “en silla de escarnecedores”(v. 1).

 

¡Cuidado!, es muy fácil que ocurra esto. LOS QUE NO MEDITAN EN LA PALABRA DE DIOS COMO EJE DE SU PENSAR, MEDITARÁN EN LOS CONSEJOS DE LOS IMPÍOS; esto es inevitable. Si no se llenan con la “Ley del Señor”, se quedarán con la “levadura” de los malos. Meditar en las palabras de Dios no solamente es un muro de protección contra los “dardos del maligno”, sino que desbarata “el consejo de impíos” y restringe los pensamientos carnales.

En el fondo, no hace falta decir siempre: “No toques esto, ni mires aquello, ni vayas allá”. Mucho mejor es que cada creyente se llene con los tesoros espirituales de la Biblia, hasta que vea con toda nitidez por donde debe de andar. Sin duda, DESEARÁ ANDAR POR EL ÚNICO CAMINO ABIERTO QUE CONDUCE AL CIELO.

 

Es preciso reconocer también que estos dos grupos del salmo uno NO DEBEN ESTAR UNIDOS, porque se trata de dos naturalezas opuestas. Mezclarlos sería una “maniobra”del todo satánica. Hermanos, es el amor a la Palabra de Dios lo que nos une, y no el hecho de llamarse evangélico o hermano o hermana. Debemos conocer la procedencia de las ideas, acciones y prácticas de aquellos que nos hablan o invitan. Es hora de “examinar los espíritus”. Dios nos exhorta: “Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios; porque muchos falsos profetas han salido por el mundo” (1ª Juan 4:1). No es cosa fácil, pues, el desconfiar de lo que nos pueda decir algún hermano, y tenerlo por un falso profeta es todavía más difícil. Pero si se da este caso, no se debe ceder, sino honrar a Dios con la debida obediencia a su Palabra. ¿Y como podremos saber con certeza si se trata de un “espíritu” de arriba o de abajo? ¿Con qué criterio juzgamos estas cosas? Pues con el de la Palabra de Dios.

 

EL CRITERIO NUNCA DEBE SER HUMANO, SINO BÍBLICO, DIVINO. Por eso, es preciso meditar en la Ley de Jehová ”de día y de noche”, con el fin de adquirir “disciplina y enseñanza, justicia, derecho y equidad (…) sagacidad (…) conocimiento y prudencia” (Proverbios 1:3-4). El que cree que podrá con menos, se equivoca; no honra a Dios, ni podrá enseñar el buen camino a otros.

 

Hermano que enseñas a otro, ¿con qué derecho te consideras un maestro? Recuerda que el juicio será severo SI DESECHAMOS ESTE ÚNICO CRITERIO DE DIOS. Es necesario que haya maestros de la Palabra, pero ten en cuenta que hay ovejas que te siguen, confían en ti y quieren hacer lo que tú dices. La salud espiritual demanda que conduzcamos a todos a formar parte del PRIMER GRUPO del Salmo 1. ¡Que Dios nos tenga en su misericordia!

 

                        Pastor Peter Neuhaus

                             (Revista “Firmes hasta el Fin”)

 

 

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   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

 UN TESTIMONIO PASTORAL EJEMPLAR

"Vosotros sabéis cómo me he comportado entre vosotros todo el tiempo, desde el primer día que entré en Asia, sirviendo al Señor con toda humildad, y con muchas lágrimas, y pruebas que me han venido por las asechanzas de los judíos; y cómo nada que fuese útil he rehuido de anunciaros y enseñaros, públicamente y por las casas, testificando a judíos y a gentiles acerca  del arrepentimiento para con Dios, y de la fe en nuestro Señor Jesucristo" (Hechos 20:18-21).

 

Estas deben ser, sin duda alguna, las palabras y testimonio de todos aquellos ministros que dedican su vida al servicio de la Obra de Jesucristo y al trabajo de anunciar el mensaje del Reino de Dios a los perdidos.

 

La total entrega, la falta de interés por sí mismo, una vida santa y humilde, un amor extremo por las almas, deben avalar las palabras de un verdadero servidor de Jesucristo, como lo fue  en el abnegado apóstol Pablo. Evidentemente, hermanos amados, es poderoso en sus palabras aquel que a la vez es poderoso en obras. El testimonio mudo, silencioso pero labo-rioso, es más fructífero que la multitud de rebuscados y elocuentes sermones que no están en consonancia con el testimonio de vida.  Estamos llamados a honrar a Dios en nuestros ministerios antes de buscar nuestra propia honra  y reconocimiento ante los hombres. No olvidemos nunca que el mayor enemigo del ministerio es la búsqueda de notoriedad y aplauso antes que la aprobación por parte del Señor Jesucristo, dueño y Señor del rebaño que el ganó en la cruz.

                                             (J. Mª V. M.)

            ¿ESTÁS VIVO?

"Exhorto a todo lector creyente a recordar que hablo, no solamente a él, sino también a mí mismo. Digo que la vida espiritual que hay en todo creyen-te debiera verse de modo más visible. Hemos de limpiar nuestras lámparas a fin de que den una luz más clara. Debemos separarnos más del mundo y caminar con Dios de modo más decidido. Somos dema-siado parecidos a Lot, que se entretenía por el camino, y como los judíos contem-poráneos de Esdras, tan mezclado con los extranjeros que es imposibles ver nuestro linaje espiritual. No debiera ser así. Levantémonos y obremos. Si vivimos en el Espíritu, andemos también en el Espíritu. Si verdaderamente tenemos vida, demos a conocer esta vida.

El estado del mundo así lo requiere. Los últimos tiempos se acercan. Los reinos de la tierra se tambalean y se derrumban. El reino glorioso que jamás será destruido se acerca. El Rey en persona viene. Los hijos de este siglo miran a su alrededor para ver que hacen los santos. Dios, en su providencia maravillosa, nos dice: "¿Quién está de mi parte?" Ojalá respondiésemos prestamente como Abraham: "Heme aquí". . .

Digo, pues, a todos los creyentes: si queréis que vuestra vida espiritual sea más fuerte y vigorosa debéis acercaros más confiadamente al trono de la gracia. Debéis dejar este espíritu vacilante, estas dudas que os impiden tomar las palabras del Señor al pie de la letra.  No hay duda de que sois unos pobres pecadores y de que no sois nada.El Señor lo sabe, y por ello ha hecho provisión de todo el poder que necesitáis, y no tenéis es porque no pedís. 

La causa de vuestra debilidad no es más que vuestra falta de fe y de oración. El ma-nantial está abierto, mas vosotros sólo bebéis unas pocas gotas del agua de vida. . ."Oh hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?" (Mateo 14:31).

(De la obra de Juan Carlos RYLE "¿Vivo o muerto?")