Martyn Lloyd-Jones:

 

Un testimonio que aún habla”.


David Martyn Lloyd-Jones nació el 20 de diciembre de 1899 en Cardiff(Gales, Reino Unido). La familia se mudó a Llangeithon (Cardiganshire), escena del predicador de avivamientos Daniel Rowland (1711-90), que dio origen al movimiento calvinista metodista de Gales.La mayor parte de su vida la pasó en Inglaterra. En Londres estudió la la carrera de medicina, consiguiendo un brillante doctorado (1921).

      En 1935 comenzó su relación con la Inter Varsity Fellowship (IVF).A partir de 1939, como presidente de la IV jugó un papel importante en la creación de la Fraternidad Internacional de Estudiantes Evangélicos(IFES). Contribuyó también en la creación de la Biblioteca Evangélica de Londres, donde se reúne la mejor colección de literatura puritana del mundo; el London Bible College, cuyo primer director fue E.F. Kevan (v.); el Movimiento Evangélico de Gales, que continúa la tradición del antiguo calvinismo metodista de Roland y Whitefield (1714 70); y el Seminario Teológico de Londres, y El Estandarte de la Verdad, editorial dedicada por completo a rescatar la literatura puritana y reformada, puesta en olvido por entonces, a cuyo cargo estaba I.H. Murray(v.).

     Aunque nunca tuvo una formación teológica de academia o seminario, ha sido uno de los grandes pensadores y teólogos del siglo XX. Fue un gran lector de literatura reformada, puritana y moderna, con especial interés por la historia y la biografía. Agudo y penetrante como un bisturí contribuyó al renacimiento del calvinismo evangélico en todo el mundo. “No sólo conocía a los puritanos mejor que nadie, así como los clásicos del avivamiento del siglo XVIII, sino que además estaba muy documentado en la historia secular, la poesía, la política y la filosofía” (C.Catherwood).

      Enseñó a los estudiantes cristianos a pensar y hacer uso riguroso de la mente. Oliver Barclay dice que les enseñó a valorar y amar la doctrina, haciéndola materia poderosa y viva. Profundizó en las interioridades del alma como un maestro de la espiritualidad, su obra sobre la depresión espiritual ha pasado a la lista de los clásicos.

      En 1968 dejó su ministerio de predicación, debido a una grave enfermedad. Desde entonces comenzó un ministerio literario consistente en la edición de sus sermones expositivos, en especial Romanos y Efesios. Siempre buscó restaurar la verdadera naturaleza de la predicación cristiana, consistente en exposición de la Escritura, y dependiente de la iluminación del Espíritu, sobre lo cual pronunció unas importantes conferencias en el Seminario Teológico Westminster de Filadelfia (EE.UU.). Supo ver que la incredulidad humana es más una cuestión moral que intelectual, por cuanto la salvación, como el pecado, afecta a la persona entera. Defensor del calvinismo ortodoxo respecto a la salvación o doctrinas de la gracia, fue a la vez un gran evangelista y entusiasta de los avivamientos, que por todos los medios trató de esclarecer y promocionar.

      Predicador extraordinario y directo fue descrito por E.Brunner como “el más grande del cristianismo de hoy”. Otros le han calificado de profeta del siglo XX, en su vigoroso llamamiento al testimonio evangélico unido.Falleció el día 1 de marzo de 1981, por lo que sólo hace unos días que se cumplieron 29 años de su partida con el Señor.
 


(Biografía tomada de:

http://www.verdadypalabra.com/2009/10/david-martyn-lloyd-jonesbreve-biografia.html

Para más datos, les ofrecemos los siguientes sitios web:

http://www.salvacioneterna.com/lloyd_jones.html

http://lospredicadoresylapredicacion.blogspot.com/

http://buscadoresdedios.es/category/autores/lloyd-jones-martyn-autores/  

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

              El valor de las Escrituras

"Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis

la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí" (Juan 5:39)

 

"Cuando Cristo comenzó su ministerio en la sinagoga de Nazaret con las palabras de Isaías: "El Espíritu del Señor es sobre mí, por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres", Él dijo: "Hoy se ha cumplido esta Escritura en vuestros oídos" (Lc. 4:17-21). En el Sermón del Monte nuestro Señor dijo: "No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas: no he venido para abrogar, sino a cumplir. Porque de cierto os digo, que hasta que perezca el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde perecerá de la ley, hasta que todas las cosas sean hechas" (Mat. 5:17-19).

 

En estos días tenemos muchos libros acerca de la Biblia, pero hay muy poco escudriñamiento de las mismas Escrituras. Un estudio detenido de lo que Jesús mismo dice acerca de las Escrituras del Antiguo Testamento, con el ruego de que la luz del Espíritu Santo sea arrojada sobre las páginas, recompensaría bien al estudiante de la Biblia.  Muy pocos tienen idea de cuán numerosas son las citas del Antiguo Testamento hechas por nuestro Señor. Él hace referencia a veinte personajes del Antiguo Testamento, Cita de diecinueve libros diferentes. . ."¿No habéis leído?" o "Escrito está", es el fundamento del constante llamado de Cristo".         

(Texto: A.M.Hodgkin/Ilustración: Obra de Rembrandt) 

                  ¡La soberanía de Dios!

¿Qué queremos decir con esta expresión? Queremos decir la supremacía de Dios. que Dios es Rey, que Dios es Dios. Decir que Dios es soberano es declarar que es el Altísimo, el que hace todo conforme a su voluntad en los huestes de los cielos y entre los habitantes de la tierra, de modo que nadie puede detener Su mano ni decirle: ¿Qué haces? (Daniel 4:35). Decir que  Dios es soberano es declarar  que es el Omnipotente, el Poseedor de toda potestad en los cielos y en la tierra, de modo que nadie puede frustrar Sus consejos, impedir Sus propósitos, ni resistir Su voluntad (Salmo 115:3). Decir que Dios es Soberano es declarar que "se enseñoreará de las gentes" (Salmo 22:28), levantando reinos, derrumbando imperios y determinando el curso de las dinastías según le agrada. Decir que Dios es soberano es declarar que es el "solo soberano", Rey de reyes, y Señor de señores" (1ª Timoteo 6:15). Tal es el Dios de la Biblia".         

 (Del libro "La soberanía de Dios", de A.W. Pink)