HISTORIA DEL PROTESTANTISMO EN MADRID

 

CONSEJO EVANGÉLICO DE MADRID

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Historia del Protestantismo en la Comunidad de Madrid Imprimir E-Mail

Martín LuteroHace ya cuatrocientos años que el protestantismo ha estado presente en Madrid. En la actualidad son unas 250.000 personas practicantes las que profesan la fe evangélica en nuestra comunidad autónoma, distribuidas en más de 300 lugares de culto esparcidos a lo largo de toda la geografía madrileña.

Pero, ¿qué es lo que creen estos madrileños? ¿De dónde viene su religión? ¿Cuál es su influencia social?

 

La presencia evangélica en la Comunidad de Madrid se puede constatar ya en el siglo XVI. El principal foco reformista de la época está en Alcalá de Henares. Personajes tan influyentes como Constantino Ponce de la  Fuente, capellán de Carlos V, o el Dr. Juan Egidio, son procesados por la Inquisición. De hecho, el mayor número de procesos del Tribunal de Corte de Madrid lo ostentó el «luteranismo», con 617 casos (el 34 %).

 

Ya en 1525 se publica en Madrid un edicto contra los que «tienen muchos libros y escrituras de las obras hechas por el malvado heresiarca Lutero y sus secuaces». Y los terribles autos de fe celebrados en Sevilla y Valladolid en 1559 y 1560 repercuten en todos los demás tribunales originando una cruenta persecución de los protestantes, víctimas de las piras inquisitoriales. Los autos de fe se celebraban entonces en la plaza Mayor, desde donde se conducía a los condenados a los quemaderos, próximos a la calle de San Bernardo.

En una de las habitaciones del antiguo monasterio de El Escorial, Felipe II firmó las órdenes para exterminar de sus dominios a todos aquellos que habían sido «contagiados por las ideas luteranas». Lo que el emperador ignoraba era que en su mismo monasterio había un grupo de protestantes que se reunían bajo la dirección del bibliotecario de El Escorial, Benito Arias Montano.

Intentos de difusión bíblica

No será hasta el año 1869, con el triunfo de la revolución liberal y la introducción de un artículo en la Constitución concediendo cierta tolerancia religiosa, que muchos protestantes que habían vivido clandestinamente salgan a la luz organizándose en pequeñas iglesias.

Pero ya en 1835 se habían producido los primeros intentos de difusión de la Biblia, con los viajes de un aventurero inglés, agente de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, que se estableció en una pensión detrás de la Puerta del Sol acabando en los calabozos de Madrid. El intrépido Jorge Borrow se entrevistó con Mendizábal y logró publicar en la capital una edición del Nuevo Testamento en el establecimiento del conocido escritor de economía política Andrés Borrego, propietario y director del periódico El español

Borrow era popularmente conocido en la sociedad de Madrid como Don Jorgito, y llegó a abrir una tienda para la distribución de biblias, nuevos testamentos y evangelios en la calle del Príncipe, hasta que toda esa literatura fue secuestrada y prohibida por una Real Orden del año mil ochocientos treinta y ocho. Sus memorias sobre La Biblia en España fueron traducidas por el que sería luego presidente de la República, Manuel Azaña, en 1921, así como su famoso estudio sobre los gitanos de España (Los Zincali). Don Jorgito, «el inglés», hizo también una versión del Evangelio de San Lucas al caló, y fue especialmente respetado y admirado por la comunidad gitana madrileña, con la que frecuentemente se reunía en el barrio de Lavapiés para enseñarles a leer y escribir.

Otro madrileño de adopción, Usoz y Rio, nacido en el virreinato del Perú, llegó de niño a Madrid. Amigo de Borrow, y convertido al protestantismo, se reunía en su casa de la calle de Atocha 58 (donde hoy se encuentra el teatro Benavente) con un grupo de madrileños para orar y leer la Biblia. Menéndez Pelayo dijo de él que era el protestante más honrado que nunca había visto. Durante toda su vida Usoz fue reuniendo libros de los antiguos reformistas españoles, los cuales habrían de ser luego donados por su viuda a la Biblioteca Nacional y constituyen hoy un fondo extraordinario para investigar el origen del protestantismo español.

 

Las primeras iglesias evangélicas

La prensa de la época denuncia un buen número de impresiones clandestinas de la Biblia. Fue en una imprenta de la calle del Olivar, una fonda de Jacometrezo y el Casino Artístico de la calle del Mediodía donde se reunían los evangélicos madrileños hasta 1869, año en que se abre la primera iglesia en la plazuela de Santa Catalina. El aspecto de la capilla ha sido inmortalizado en un grabado de la colección Casariego del Museo Municipal de Madrid. Esa primera iglesia reunía a más de 400 madrileños cada domingo. Corrió el rumor por aquel entonces de que el predicador protestante sería asesinado el domingo siguiente a la inauguración. Pero la víctima fue un sombrerero, muerto de un tiro el día después, por poner a la venta biblias y folletos evangélicos en su tienda de la carrera de San Jerónimo.

Pastor J.B.Cabrera 

Pronto se abrieron cinco iglesias más, que han llegado hasta nuestros días, en diferentes barrios de Madrid. El segundo local estaba en la calle Madera baja y congregaba a más de 1.000 personas, estableciéndose además allí una escuela gratuita que introdujo la pedagogía británica en Madrid. El pastor era un amigo de Castelar, Antonio Carrasco, vicepresidente de la Sociedad para la Abolición de la Esclavitud, que consiguió la libertad de 31.000e esclavos en Puerto Rico. Fue sucedido por Juan Bautista Cabrera, antiguo religioso escolapio y compañero de exilio en Gibraltar de los generales liberales Prim y O´Donnell.

 El primer periódico protestante madrileño aparece ese mismo año de 1.869, La Luz, que continúa hasta la actualidad como órgano de la Iglesia Española Eeformada Episcopal, que se reune en la calle de Beneficencia 18. La Iglesia de Jesús, organizada en 1.870 en la calle de Calatrava 25, permanece hasta hoy en el madrileño barrio de La Latina. Allí estaba, junto al pastor Francisco de Paula Ruet, el misionero luterano Federico Fliedner, introductor de la moderna pedadogía alemana en más de diez escuelas de la capital. 

Pioneros de la educación

Fliedner, amigo del primer ministro Cánovas del Castillo y del Conde de Romanones, alcalde de Madrid, logró permiso para la inauguración del Colegio El Porvenir el Día de la Reforma (31 de octubre) de 1.897.

Después de grandes dificultades para encontrar un arquitecto que aceptara construir una escuela evangélica, y de hacer algunas concesiones en cuanto a la forma del edificio -que no podía parecer una iglesia-, se consigue inaugurar el conocido centro de la calle Bravo Murillo 85. Don Federico se había doctorado en Medicina con el premio Nobel Ramón y Cajal, quién calificó su tesis sobre la higiene escolar y los ejercicios corporales de "admirable". 

Continuo crecimiento

Entre las capillas evangélicas más populares de Madrid está la Iglesia del Salvador, fundada en la antigua plazuela del Limón (frente al cuartel del Conde Duque) por un misionero escocés llamado Jameson, y que ahora ocupa un antiguo caserón que había pertenecido a la Inquisición en la calle Noviciado 5. Su pastor Cipriano Tornos, había sido confesor de la reina Isabel II antes de convertirse al protestantismo. Esta iglesia de estilo neomudéjar está protegida como edificio de valor histórico-artístico por el Municipio de Madrid. 

9 DE MAYO DE 2011
MADRID,MAYO 2011: ¿PLENA DEMOCRACIA CONSTITUCIONAL?

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

  LA ABNEGACIÓN QUE DIOS DEMANDA

"Entonces Jesús dijo a sus discípulos:

Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame" . (Mateo 16:24)

 

Todo discípulo de Jesucristo de asumir que si quiere seguir al  Maestro, si decide ir en pos de Él, debe considerar si está dispuesto a afrontar las dos demandas del Señor: negarse a sí mismo y tomar su cruz cada día.  No es una opción voluntaria que hay que meditar, sino una demanda que hay que cumplir como discípulo fiel y verdadero de Jesús. 

Por otro lado, también hay que considerar que la negación de sí mismo es imprescindible para la propia perfección y santidad espiritual. Negarse a sí mismo es negarse a nuestro amor  propio; es dejar de amar la propia vida, los bienes y atracciones de este mundo y la fuerte seducción de la carne y de los sentidos; en definitiva, todo aquello que domina y esclaviza nuestro corazón.   (J.Mª V.M.)

         LA GRAN OCUPACIÓN DEL

                   FIEL MINISTRO

  "La gran obra del ministro, en la que debe radicar su fortaleza de cuerpo y mente, es la predicación. Por flaco y despreciable, o loco (en el mismo sentido en que llamaron a Pablo loco) que pueda parecer, es el gran instrumento que Dios tiene en sus manos por el que los pecadores serán salvos y los santos serán hechos aptos para la gloria. Plugo a Dios , por la locura de la predicación, salvar a los que creen. Fue para ello que nuestro bendito Señor dedicó los años de su propio ministerio. ¡Oh, cuánta honra ha dado Jesús a la obra de la predicación, al predicar Él en las sinagogas, o en el templo, o bien sobre las quietas aguas del mar de Galilea! ¿No hizo Él a este mundo como el campo de su predicación? Esta fue la la gran obra de Pablo  y de todos los apóstoles. Por esto dio el Señor el mandamiento: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio". ¡Oh, hermanos, ésta es nuestra gran obra!  Buena obra es visitar a los enfermos, y enseñar a los niños, y vestir a los desnudos. Bueno es también atender el ministerio del diaconado; también lo es escribir o leer libros. Pero la principal y más grande misión es predicar la Palabra. "El púlpito --como dijo Jorge Herbert-- es nuestro gozo y trono." Es  nuestra torre de alerta. Desde aquí hemos de avisar al pueblo. La trompeta de plata nos ha sido concedida. El enemigo nos alcanzará si no predicamos el evangelio.              (Robert M. McCheyne)