HEINRICH BULLINGER (1504-1575)

Voz firme de la Reforma en Suiza

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Entre los olvidados de la historia protestante sin duda podemos contar a Heinrich Bullinger.Su nombre aparece siempre asociado a los reformadores más conocidos, como Lutero, Calvino, Zwinglio, etc., pues con todos ellos tuvo contacto directo. Sin embargo, es poco lo que se ha escrito sobre él, teniendo en cuenta su aportación a la historia y la teología protestantes. Quizá la alargada sombra de Zwinglio lo oculte, pero lo cierto es que Heinrich Bullinger -que fue su sucesor-, aportó tanto a la Reforma Suiza como su predecesor, teniendo razones propias para reclamar su lugar en la Historia.

 

Enrolado en el protestantismo reformado, Bullinger había nacido en la ciudad de Bremgarten, cantón suizo de Aargau, el día 4 de julio de 1504, siendo hijo del sacerdote del pueblo. Estudió en Renania y en la Universidad de Colonia, por aquellos tiempos firmemente católica romana; hasta tal punto que sería la única que condenaría los escritos de Lutero en 1519.

 

El estudio profundo de la Patrística, le persuadió de la Biblia como única norma de fe, más allá del magisterio de la institución romana. Las obras de Lutero le guiaron a la verdad del Evangelio. Una vez graduado Maestro de Artes, en 1523 retorna a Suiza y comienza a trabajar junto a Zwinglio en Kappel, y más tarde en Zurich, estudiando hebreo y griego y dedicándose a la enseñanza.

 

En 1528 lo nombran pastor y asume esta labor en su ciudad natal poco después de casarse. Curiosamente le tocaría predicar en la misma iglesia en la que había ejercido su padre, el cual fue destituido unos años antes al convertirse a la fe cristiana protestante. Ahora que la ciudad había aceptado la Reforma, su hijo se hacía cargo de la grey. Cuando en 1531, a raíz de las guerras cantonales, la ciudad vuelve a manos de las fuerzas del papado, Bullinger se ve obligado a emigrar a Zurcí, donde permanecerá por 44 años. Para entonces, ya Zwinglio había visto en el joven Bullinger las dotes de un sucesor capaz de llevar adelante todos los pasos concernientes a la afirmación de la Reforma en la Suiza alemana. Y no se equivocaba. Bullinger establecería contacto con todos los reformadores de la primera época del protestantismo, y trazaría un camino de unificación y tolerancia entre las corrientes reformadas, resultado que se mantiene hasta nuestros días.

 

Desarrolló una obra literaria y erudita profusa, defendiendo la apostolicidad del protestantismo. Escribió, asimismo, comentarios sobre casi todos los libros de la Biblia, así como sobre la historia de la Reforma en Suiza. Principalmente, dio a luz una obra de cincuenta sermones doctrinales llamada 'Décadas', que sería de fuerte influencia en su época. El contenido era doctrinal y sistemático, popularizándose rápidamente, siendo traducida a otros idiomas, como el francés.

 

Fue también un pastor dedicado a su rebaño. Su vida es un ejemplo de integridad, humildad y servicio al prójimo. Cuando Zwinglio murió en la batalla de Kappel, él se hizo cargo de su viuda e hijos. Era admirado por su austeridad, espíritu de sacrificio y comportamiento irreprochable.

Epistógrafo fecundo, escribió cerca de 12.000 misivas, y mantuvo correspondencia con los principales teólogos y líderes protestantes ingleses, italianos, alemanes, franceses, etc.(Melanchton, Bucer, Calvino, Knox, etc.). Su relación con Lutero fue difícil: los separaba la cuestión de la Santa Cena,como su antecesor Zwnglio había dejado establecido en1529, en Marburg; pero también influyó la incomprensión de Luteroy su accionar dogmático que lo enfrentaba siempre con los suizos.

 

Por el contrario, con Calvino, a quién conoció en 1536, la relación fue más fluida, de hecho la correspondencia con el teólogo ginebrino es muy abundante; sin poder hablar de sometimiento. Es claro que ambos se respetaban, y ello hizo posible que se firmara el Consenso de Zurich en 1549, lo que llevó a la unificación de las tradiciones reformadas suizas, tanto las de origen ginebrino representada por Calvino, como las de origen zwingliano representada por Bullinger: Entre las aportaciones más significativas de Bullinger no podemos dejar de mencionar la Segunda Confesión Helvética, en 1566; donde se expone con claridad y sencillez la doctrina cristiana, siendo aceptada por las iglesias reformadas no sólo de Suiza, sino también de Escocia, Francia y Hungría.

 

Su muerte, acaecida en septiembre de 1575, dejó atrás una vida íntegramente dedicada a la obra de Dios por medio de la Reforma, y a legar a las generaciones futuras un firme fundamento cristiano, doctrinal y de ejemplo de vida.

                                                         (Nuestra gratitud a "Temática Cristiana")       

                                      

                                        Escultura de Bullinger en Zurich    

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

      EL PREOCUPANTE DETERIORO 

        DEL MINISTERIO PASTORAL

"Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar.; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?; no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo."   (1ª Timoteo 3:1-7).

 

El ministerio pastoral es, sin duda alguna, el cargo más honroso  que el Señor ha podido conceder a aquellos que Él ha elegido y adoptado como hijos amados por medio de la obra redentora de su Hijo Jesucristo.

Pero, a su vez, el pastor está obligado por la propia Palabra de Dios, y por su compromiso delante de Aquel que lo eligió y llamó de entre muchos hermanos para  tan privilegiado trabajo en la Iglesia del Cordero de Dios,  a cumplir -responsable y fielmente- las ordenanzas y obligaciones inherentes a su cargo. Pero debe hacerlo con un corazón humilde, dispuesto y  abnegado; mostrando el mismo amor y solicitud hacia las almas que Jesucristo, el Príncipe de los pastores; el perfecto y único modelo para su vida y ministerio.

 

Ante la proliferación de comportamientos ministeriales que están produciendo gran dolor y sufrimiento a las ovejas del Señor, , conviene hacernos la siguiente doble pregunta: ¿Tienen estos hombres realmente el llamamiento de Dios para ministrar? ¿Están capacitados para asumir las demandas de Dios y de la Iglesia?

Consideramos que muchos de estos llamados pastores deberían meditar en las Escrituras, con oración y ayuno,  si sus vidas se ajustan a las condiciones exigidas por el Señor de la grey. En caso contrario, deberían abandonar aquello para lo que no están llamados ni capacitados. ¡Sería beneficioso  para sus vidas espirituales y para las de los propios creyentes!                                                      (J.Mª V.M.)

      ¿Evangélicos o protestantes?

Un hermano muy querido, de aquellos que  aún están comprometidos, gracias al Señor, con la línea conservadora del Evangelio, no de aquellos que han sido arrastrados por las novedosas influencias neoliberales que dominan a la iglesia actual, me informó de cierta reunión  en la que se trataron asuntos muy diversos.

Uno de ellos, de suma importancia para la marcha de las congregaciones de esa ciudad, fue la aprobación de un documen-to muy trabajado por los responsables del mismo. En él se denominaba a la iglesia de dos maneras distintas: iglesia evangélica o iglesia protestante.

Un cierto participante de esa reunión, al tener conocimiento de que se empleaba la palabra "protestante" mostró su discon-formidad con su uso, argumentando que "somos evangélicos", no protestantes, ya que "eso quedó atrás y no tiene nada que ver con nosotros".

Resulta muy extraño, a todas luces, que escaso tiempo después de que "toda" la iglesia evangélica haya celebrado con enorme resonancia  el V Centenario de la Reforma Protestante, donde todas las corrientes evangélicas de nuestro país han participado entusiásticamente en todas las reuniones y ponencias, empiecen ahora a cuestionar su identidad protestante.

 

Por ello, no resulta difícil suponer que todo ha sido un aprovechamiento interesado de una efemérides honrosa que para los verdaderos protestantes ha significado un sentido y justo recuerdo hacia aquellos valientes y fieles hermanos  que nos han precedido. ¿Qué podrían pensar los integrantes de esta larga lista de héroes de la fe de estas actitudes reticentes hacia ellos, hombres íntegros, consagrados,  que se consideraron honrados por ser llamados cristianos protestantes aún a costa de sus propias vidas? Corresponde a cada cual dar una respuesta sincera a esta pregunta. La nuestra no admite dudas:  ¡Nos sentimos muy honrados de ser protestantes!

"El creyente cuya doctrina es poco firme, será poco firme en todos los aspectos de su vida" (Martyn Lloyd-Jones)