De la miel y las abejas en Israel

 

...y he aquí que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas, y un panal de miel. Y tomándolo en sus manos, se fue comiéndoselo por el camino” (Jueces 14:8-9)


       Días atrás, en una hermosa tarde de entrañable armonía en el Señor, un grupo de hermanos de nuestra Iglesia tuvimos la oportunidad de visitar un lugar que, desde hace algunos años , está siendo objeto del reconocimiento admirativo por parte de muchas personas y entidades que sienten una especial atracción por la vida rural y, muy concretamente, por ese insecto himenóptero (por la forma de sus alas) llamado comunmente abeja, y que vive en grandes familias en un hermoso paraje llamado “Rancho Cortesano”o “Museo de la Miel",  ubicado cerca de Jerez, en la pedanía de Cuartillo. Allí, junto a un delicioso café servido con exquisita amabilidad y cortesía, pudimos degustar algunos de los deliciosos productos elaborados con miel propia de gran calidad. Por ello, no debe de extrañar a nadie los muchos y prestigiosos premios y reconocimientos recibidos por esta explotación familiar. Es de destacar, asimismo, la gran labor didáctica entre los colegios andaluces, enfocada a difundir el conocimiento del mundo rural y la elaboración de un producto tan antiguo como importante como es la miel de abejas. A través de la información ofrecida por medio de paneles y diversos instrumentos y objetos, pudimos recabar suficientes datos como para valorar tan importante labor sobre la apicultura. Quedamos impresionados, pues, por la multiplicidad de aplicaciones derivadas de las abejas, algo que nos sorprendió gratamente.

 

         Una vez despertado mi interés sobre este tema, y ante las muchas referencias que aparecen en la Biblia y de las que sólo recordaba algunas, decidí saber algo más, aunque someramente, sobre la presencia de las abejas en Israel, y de la miel como producto abundante en dichas tierras bíblicas:

 

       “Por la palabra debasch entendían los hebreos la miel propiamente dicha; que es la de las abejas, y el almibar de las uvas que se llama en árabe dibs o dubs, como ya hemos advertido. Según algunos autores había otra especie de miel, que no era mas que el jugo que sale en ciertos tiempos del año de la higuera, la palma, etc., y se llama miel silvestre en el Evangelio de San Mateo: “Y Juan estaba vestido de pelo de camello, y tenía un cinto de cuero alrededor de sus lomos; y su comida era langostas y miel silvestre (Mateo 3:4). También en el primer libro de Samuel se habla de un bosque donde la superficie estaba cubierta de miel "Y todo el pueblo llegó a un bosque, donde había miel en la superficie del campo" (1º Samuel 14:25-26). Puede ser que esta última especie de miel sea la que deponen las abejas en las hojas de los árboles en tanta cantidad que cae y se derrama por el suelo. Por último, algunos afirman que los bosques de Palestina estaban llenos de abejas que se refugiaban en las concavidades de los árboles, desde donde manaba al suelo en abundancia la miel que laboraban. Al respecto, recordemos el texto bíblico donde el Señor habla a Moisés de la nueva tierra como“una tierra buena y ancha...tierra que fluye leche y miel”, una tierra abundante y deliciosa (Éxodo 3:8). Como quiera que sea, hay que distinguir esta miel de la que llama la Escritura miel de roca, porque la elaboraban las abejas en las mismas hendiduras de las rocas.

 

       Los antiguos usaban la miel en lugar del azúcar, y la estimaban muchísimo. Como este licor es muy dulce al paladar, vino a ser el símbolo de la gracia y la dulzura entre los hebreos, según encontramos también en la Palabra de Dios: “Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos” (Proverbios 16:24). Ensalzando las maravillas de la Ley de Dios el salmista prorrumpe en una exultante alabanza: “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras! Más que la miel a mi boca” (Salmo 119:103).

 

       Según acabamos de ver, las abejas no labran la miel solamente en las colmenas donde están encerradas, sino que la dejan también en las hendiduras de las rocas, y en las ramas y huecos de los árboles aunque, en circunstancias no frecuentes, también en sitios inverosímiles como es en el caso del texto bíblico que encabeza este artículo: “...y he aquí que en el cuerpo del león había un enjambre de abejas, y un panal de miel. Y tomándolo en sus manos, se fue comiéndolo por el camino” (Jueces 14:8-9). Sansón no tuvo reparos en tomar de la miel que se había depositado en el león muerto por él mismo en el camino a Timnat. Las abejas depositan su rica miel en lugares insospechados, como hemos podido ver.

 

       Pero ocurre, en ocasiones,  que cuando se las quiere echar del sitio donde se han asentado, se unen para acometer con agresividad a aquellos que intentan desalojarlas; y los persiguen con increible obstinación. A veces, acosan a todo un pueblo, y no cesan de incomodarles. La historia antigua nos suministra varios ejemplos de este grave problema. Los raucios, pueblo de la isla de Creta, se vieron precisados a ceder el campo a las abejas. Cuando Lúculo puso cerco a Temiscira, los sitiados opusieron a los minadores enemigos unos enjambres de abejas, repitiéndose esta hábil treta en otras ocasiones, según los historiadores de la época. Mas estos hechos no deben causar extrañeza o admiración, si consideramos que la abeja, aunque pequeña, es un animal fogoso y arrojado. De ahí que cuando la Escritura quiere ilustrar una muchedumbre de enemigos formidables y aguerridos, toma a veces sus imágenes de los enjambres de abejas y las representa cayendo sobre un país para arrasar y desposeer a sus habitantes: “Y acontecerá que aquel día silbará Jehová a la mosca...y a la abeja que está en la tierra de Asiria; y vendrán y acamparán todos en los valles desiertos, y en las cavernas de las piedras, y en todos los zarzales, y en todas las matas” (Isaías 7:18-19).

 

       Con el fin de facilitarles amplia información sobre este tema tan interesante y atrayente, les adjuntamos la dirección web de este "Museo de la Miel", con el deseo de que sean enriquecidos con una visita virtual:

                                                               

                                                                        http://www.ranchocortesano.net/   

Más sobre la miel y las abejas:

http://www.consuladodeisrael.com/noticias/noticia/archive/noticias/2010/06/25/Zumbido-B_ED00_blico.aspx

 

http://www.beekeeping.com/articulos/propiedades_curativas.htm

(Diferentes usos de la miel. Muy interesante)  

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

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  Solo a Dios gloria 

    -              Al servicio de Cristo

"Dios no nos ha salvado para ser meros ornamentos en su Reino, sino para ser útiles. La grosura de su Palabra no tiene como objeto cebarnos para mantener-nos en una vida de misticismo insulso, sino proporcionarnos fuerzas para en los pasos de Jesús, viviendo activamente para el bien de otros y para la gloria de Dios.

La gran misión de Cristo queda descrita en sus propias palabras: "El Hijo del Hombre no ha venido para ser servido, sino para servir" (Marcos 10:45). En Él se encarnaba aquel "Siervo de Jehová" del que tan maravillosamente profetizó Isaías. Y Él es nuestro ejemplo.

 

Desde el momento mismo en que nos convertimos, debe haber en nosotros la decisión de vivir para Aquel que nos amó y nos salvó. La conversión debe situarnos en la posición de siervos a la par que en la de amigos. Cristo debe ser para nosotros Señor además de Salvador. Ello exigirá, sin duda, una manifestación abierta de nuestra relación con Cristo. Tendremos que confesarle abiertamente ante el mundo, sea cual sea la reacción del mundo frente a nuestro testimonio. El verdadero cristiano no puede ocultar la luz de la verdad ni puede reprimirlos impulsos de su nueva vida. Nicodemo trató de esconder su fe durante algún tiempo, porque quizá aún no estaba suficientemente madura; pero llegó el momento en que no pudo seguir callando y abiertamente intervino al ser visto de Jesús. Dichoso el creyente que desde el principio entiende el significado de aquellas palabras del Señor: "El que me confesare delante de los hombres yo también le confesaré delante de mi Padre, y el que me negare, yo también le negaré" (Mateo 10:32-33).        

(Del libro "Tu vida cristiana", de José M. Martínez)

                  ¡La soberanía de Dios!

¿Qué queremos decir con esta expresión? Queremos decir la supremacía de Dios. que Dios es Rey, que Dios es Dios. Decir que Dios es soberano es declarar que es el Altísimo, el que hace todo conforme a su voluntad en los huestes de los cielos y entre los habitantes de la tierra, de modo que nadie puede detener Su mano ni decirle: ¿Qué haces? (Daniel 4:35). Decir que  Dios es soberano es declarar  que es el Omnipotente, el Poseedor de toda potestad en los cielos y en la tierra, de modo que nadie puede frustrar Sus consejos, impedir Sus propósitos, ni resistir Su voluntad (Salmo 115:3). Decir que Dios es Soberano es declarar que "se enseñoreará de las gentes" (Salmo 22:28), levantando reinos, derrumbando imperios y determinando el curso de las dinastías según le agrada. Decir que Dios es soberano es declarar que es el "solo soberano", Rey de reyes, y Señor de señores" (1ª Timoteo 6:15). Tal es el Dios de la Biblia".         

 (Del libro "La soberanía de Dios", de A.W. Pink)