STEPHENG HAWKING contra DIOS

 

Los cielos cuentan la gloria de Dios, y el firmamento anuncia la obra de sus manos”

(Salmo 19:1)

El astrofísico Stephen Hawking de 68 años, que sufre de una grave enfermedad neuro-motora, es considerado el Einstein de nuestro tiempo. Aunque en el pasado opinaba distinto, ahora dice que no es necesaria la existencia de Dios para explicar el origen del Universo (Norbert Lieth).

 

      "Nuevas teorías físicas muestran inequívocamente que el Universo puede haber surgido espontáneamente, por sí sólo", escribe el astrofísico en su nuevo libro The Grand Design de acuerdo con el diario The Times. “Como consecuencia inevitable de que exista la ley de la gravedad, el Universo se crea a sí mismo de la nada.”, cita el diario al científico. “Creación espontánea es la razón por la que existe algo, en lugar de nada; la razón por la cual existe el Universo, y existimos nosotros.” No sería necesario, para explicar la existencia del Universo, involucrar la mano de Dios. (Spiegel Online). En su best seller Una Breve Historia del Tiempo, el famoso británico, que por su debilidad muscular está en una silla de ruedas, pensaba aún de otro modo. En ese momento, consideraba posible que detrás de la creación, se encontrara alguna especie de Dios. Puede dudarse de que realmente creyera esto. Más tarde, Hawking aseveraba que hizo la mención sobre Dios con miras a su efecto en las ventas. Spiegel Online escribe en cuanto a esto lo siguiente: La ex-esposa de Hawking, Jane, lo confirmó al divorciarse del físico. En un libro publicado en 1999, califica a Hawking como ateo. Más tarde dijo, que había una sencilla respuesta a por qué Hawking hacía aparecer a Dios en sus obras: “Ayuda a vender libros”.

      A los creyentes no les gusta escuchar este tipo de noticias. Por el contrario, quienes no creen respiran aliviados; ellos se aferran a este tipo de declaraciones, como las de Hawking, tal como una persona que se ahoga se aferra a una caña. Quienes confían en la Biblia, consideran lo escrito en ella como fidedigno y verdadero. Pero, para quienes no creen, son las ideas de Hawking, las consideradas confiables. El autor y periodista inglés Gilbert Keith Chesterton (1874-1936), dijo acertadamente: “Cuando se deja de creer en Dios, enseguida se cree en cualquier cosa.”

      La Biblia no nos da una explicación universal, sino plausible para el concepto de Dios como creador, quien llamó todo lo creado a la vida. No puedo comprender la nueva teoría, de que la creación del Universo a partir de la nada, puede atribuirse a la ley de la gravedad. ¿Cómo puede crearse un Universo a sí mismo, cuando no había nada allí? ¿De dónde procede la ley de la gravedad, si en un principio no existía nada? ¿Cómo puede explicarse la ley de la naturaleza que enuncia que nada puede crearse a partir de la nada?

      Es llamativo que, de 1979 al 2009, Hawking fue Catedrático Lucasiano de Matemáticas en Cambridge. Uno de sus antecesores fue Sir Isaac Newton, quien llegó a una conclusión justamente opuesta. Según Welt Online: “De esta manera, Hawking no solo se posiciona en contra de Dios, sino también en contra de su predecesor. Este comenzó a investigar la ley de la gravedad, cuando una manzana calló sobre su cabeza, y llegó a la conclusión de que tales leyes de la naturaleza probaban que el Universo no puede haberse creado de la nada, por sí mismo.” 
      ¡Cuánto empeño ha puesto el hombre en probar que no existe Dios! El filósofo Bertrand Russell (1872-1979), dijo al respecto, dando una nueva perspectiva al dilema: “No se pude probar que no exista un Dios”.

      La extrema sensibilidad de las personas presuntamente cristianas en occidente, respecto a las teorías que descartan la existencia de Dios, son claro reflejo del espíritu de nuestro tiempo. En el último libro de la Biblia, el Señor Jesús dice a la iglesia del último tiempo: “Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea: He aquí el Amén, el testigo fiel y verdadero, el principio de la creación de Dios.” (Apocalipsis 3:14). El Señor muestra claramente en este pasaje, que Él es el origen de la creación de Dios; pero es justamente esto lo que se intenta negar de manera evidente en los últimos tiempos. Romanos 1, muestra de forma muy clara que esta incredulidad de los tiempos finales, traerá la ira de Dios, que se manifestará en el Apocalipsis. “Porque la ira de Dios se revela desde el cielo contra toda impiedad e injusticia de los hombres que detienen con injusticia la verdad; porque lo que de Dios se conoce les es manifiesto, pues Dios se lo manifestó. Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las cosas hechas, de modo que no tienen excusa.” (Romanos 1:18-20)

      El director de cine y teatro de Berlín, Christoph Schligensief, quien murió en agosto de este año, con 49 años, dijo: “Antes de irme, quisiera conocer que pasa con Dios. ¿Cómo puedo entrar en contacto? ¿Qué hace que me sienta culpable?” . ¿Por qué el ser humano tiene conciencia? ¿Por qué motivo puede diferenciar entre lo bueno y lo malo? ¿Qué lo hace sentirse culpable, y temer a lo desconocido? A esto, Hawking no tiene respuesta; precisamente, no es producto de la evolución, o del Big Bang, que se dio por la ausencia de gravedad, sino una prueba que indica que existe un Dios eterno, ante el cual debemos hacernos responsables de la existencia de la culpa y el pecado, pero también del perdón. “Mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles sus razonamientos” (Romanos 2:15). Bruno Schwengeler escribió: “No es la razón lo que impide a los hombres creer en el Dios de la Biblia, sino el miedo, de tener que hacerse responsable ante ese Dios.”

(Tomado del programa "LLamada de Medianoche")

 

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           PAGAR EL PRECIO 

Para llegar a ser un vaso de honor delante de Dios es necesario purificarse del vaso de deshonor. Que todo aquel que se llama por el nombre del Señor se separe de la impiedad. Si un hombre se purifica será un vaso de honor. Como vaso de honor, puede seguir la justicia, la fe, el honor, la paz con aquellos que invocan al Señor de puro corazón. Los que sacaron sus espadas y estaban decididos en sus corazones a ponerse del lado de Dios, y mataron a sus propios hermanos fueron los únicos calificados para ser levitas (v. Éx. 32:25-29).  Hay que pagar un precio para mantener el círculo de la unidad.

No nos imaginemos que la unidad puede ser obtenida teniendo más amor y más tolerancia. No hay posibilidad de ello, porque la base de la unidad es el abandonar el pecado. Todo lo que peca contra la unidad de los cristianos tiene que ser expulsado. Los cristianos, hoy, no son uno, pero no porque su amor sea inadecuado, sino porque sus pecados no son plenamente tratados.. No hay falta de paciencia y afecto humanos hoy, pero ¿de qué sirven?

Dios ha abierto los ojos de algunos hoy para que vean el cuerpo y el alcance de la iglesia. Una vez han sido cautivados por la unidad de todos los cristianos y se ha desatendido de los lazos de los afectos humanos, están libres, de modo natural, para salir adelante y seguir al Señor.  

                                     (WATCHMAN NEE)    

                    OBEDECER A DIOS                   

¡Cuánta injusticia y cuántos pecados y ofensas han sido cometidos contra el cuerpo de Cristo! Permíteme que te diga, si una persona es fiel y obediente al Señor, puede ser uno con todos los que aman al Señor. Pero si desea mantener otra clase de unidad, será contaminada por la misma clase de pecado y de injusticia que tienen los otros. . .

 

Si todos los hermanos y hermanas se levantaran para juzgar el pecado, la comunión entre los cristianos sería una. Si todos obedecieran a Dios, verían lo que es la unidad del cuerpo. La carne, las sectas y las divisiones de modo natural serían expulsadas, y los hijos de Dios serían uno. . .Si alguno desea buscar la unidad con los hijos de Dios, tiene que juzgar el pecado con todos los hijos de Dios. Si algunos juzgan el pecado y otros no, ¿puede haber unidad?  Pero es justo juzgar el pecado.

El que juzga el pecado es uno con  todos lo que juzgan el pecado".                                                                        (WATCHMAN NEE)