El gran peligro del

 

 ocultiSMO

 

  

No os volváis a los encantadores ni a los adivinos; no los consultéis, contaminándoos con ellos. Yo, el Señor, vuestro Dios” (Levítico 19:31)

 

INTRODUCCIÓN: Jesús Mª Vázquez Moreno.

 

Resulta muy triste y preocupante el ver como tu querida ciudad, aquella en la que has nacido, crecido y madurado, pero también aquella que, en la más remota antigüedad, fue neciamente encomendada a Ceres (Asera), diosa de la agricultura , muy al contrario de lo que hizo el piadoso rey Asa, de Judá, que "quitó los altares del culto extraño, y los lugares altos; quebró las imágenes, y destruyó los símbolos de Asera:  y mandó a Judá que buscase al Señor" (2º Crónicas 14:3-4), dobla sus rodillas ante la potestad de Satanás, ante Beelzebú, el principe de los demonios. 

 

     Jerez, que vive desde entonces sumida en la más profunda y vana idolatría , dando culto a las criaturas en lugar del Creador (Romanos 1:25), entronizando y adorando a Astarté, a Astaroth, a Diana de los efesios (Hechos 19:27) , a la diosa de las marismas, o a la reina de los cielos de la cultura pagana ( Jeremías 7:18; 44:16-19), derivada y simbolizada posteriormente por muchos idólatras en la madre de Jesús, se encuentra , en estos días, dando acogida a las prácticas esotéricas más obscuras en la llamada “Feria Mágica"; según algunos, un evento único e histórico ( http://diariobahiadecadiz.com/detalle-noticia-8731) , pero según la Palabra de Dios una provocación abominable al Dios único, vivo y verdadero (Deuteronomio 18:12). 

 

     Nuestra plaza más emblemática, "la del Arenal" ,se encuentra plagada de casetas donde pululan con toda libertad las huestes más tenebrosas del ocultismo, la superstición, la magia o la adivinación. ¡Qué doloroso es comprobar cómo los representantes de las tinieblas toman posiciones y dominan, con total permisividad e impunidad, una ciudad que se llama a sí misma “cristiana”, que se ufana de eventos religiosos solemnes que proclaman con aplastante y desafiante orgullo y prepotencia; con procesiones presididas por las mismas personas que , al mismo tiempo, se alían con los enviados del propio principe de las tinieblas, estos "mercantifles" del ocultismo y de la brujería que en nada van a ayudar a nuestra amada ciudad a salir de la grave situación en que se encuentra, sino todo lo contrario!

 

      Sólo el Señor Jesucristo, el Dios todopoderoso, el Señor de cielos y tierra, que es ignorado y relegado al más triste de los desprecios, es el que debe presidir la vida de nuestra ciudad, y no esa manifestación maléfica. ¡En Jerez está entronizado el principe de la potestad del aire, Satanás, aquel que quiere suplantar, desde antes de su caída (Isaías 14:12-17), la gloriosa autoridad y majestad de Jesucristo, el Rey de reyes y Señor de señores (Efesios 2:2; Apocalipsis 19:16)! Sí, quizás en estos momentos, mientras lee estas “ingenuas” palabras, alguien puede estar burlándose excépticamente, con inconsciente suficiencia, pero el Señor de la naciones y de los reinos es el que quita y pone autoridades (Juan 19:11); es el que pesa los corazones, y es el que dará el pago en el día de su justicia (Proverbios 24:12; Hebreos 10:30).

 

     La palabra de Dios, la autoridad infalible en materia de fe, declara que toda esta brujería, magia y adivinación es obra de las tinieblas (Deuteronomio 18:9-14). Por ello, deben estar atentos a su voz, aunque los oídos estén cegados por el pecado y la ignorancia.  

EL OCULTISMO

En este estudio no se pretende profundizar algunas practicas ocultistas pero si mencionarlas. Dentro del ocultismo se encuentran otras muchas practicas, pero solo mencionare algunas de ellas. No quiero con esto causar algún terror o crear supersticiones en alguien. Solo deseo mostrar brevemente algunas de las armas que Satanás usa para esclavizar aún más al mundo. Algo que es muy delicado e importante es que no se toque este tipo de temas a la ligera, por ello les recomiendo un buen tiempo de oración antes de iniciar:
 
¿QUE ES EL OCULTISMO?

     La palabra "ocultismo" viene de la palabra latina "occultus", y contiene la idea de cosas que están escondidas, y que son secretas y misteriosas. La oraciones secretas del sacerdote católico lo son durante parte de la misa. Podemos mencionar tres distintas características del ocultismo:
1. El ocultismo trata de cosas secretas o escondidas.
2. El ocultismo tiene que ver con operaciones o sucesos que parecen depender de poderes humanos más allá de los cinco sentidos.
3. El ocultismo tiene que ver con lo sobrenatural, con la presencia de fuerzas espirituales.

     Dentro del ocultismo se pueden mencionar: la hechicería, magia, quiromancia, cartomancia, adivinación, tabla de escritura espiritista cartas de tarot, satanismo, espiritismo, demonismo y la utilización de las bolas de cristal. Sin duda alguna a esta lista se le puede añadir muchas otras más, pero veremos estas y otras más en este estudio.

¿EXISTE LO SOBRENATURAL? 

     Vivimos en una época en que la gente busca respuestas a las preguntas básicas de la vida: ¿Que propósito tiene la vida?; ¿Hay vida después de la muerte?; ¿Existen pruebas de la existencia de un Dios sobrenatural?.
Según la Biblia, hay un continuo conflicto sobrenatural (Efesios 6:12). Esta presente batalla espiritual es entre el reino de Dios y el reino de Satanás.

     Aunque las Escrituras ponen en claro que lo sobrenatural es real, y que la lucha espiritual está en pie, hay algunos a quienes les gustaría desmitificar lo que se dice del diablo, de los demonios y de la posesión demoníaca. Pero es evidente, que existe lo sobrenatural pues si sacamos de la Biblia lo sobrenatural nos quedaríamos con un Evangelio vacío y carente de poder y transformador de vida. Algo que sí debemos de tener bien en claro es que es una realidad todo lo sobrenatural de Dios, pero también lo sobrenatural de las tinieblas, y que es muy peligroso el tratar de infiltrarnos en este mundo de los abismos.  El que tengamos conocimiento de su existencia no debe de crear en nosotros un deseo de tener una experiencia espiritualista.

    

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

      EL PREOCUPANTE DETERIORO 

        DEL MINISTERIO PASTORAL

"Palabra fiel: Si alguno anhela obispado, buena obra desea. Pero es necesario que el obispo sea irreprensible, marido de una sola mujer, sobrio, prudente, decoroso, hospedador, apto para enseñar.; no dado al vino, no pendenciero, no codicioso de ganancias deshonestas, sino amable, apacible, no avaro; que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad (pues el que no sabe gobernar su propia casa, ¿cómo cuidará de la iglesia de Dios?; no un neófito, no sea que envaneciéndose caiga en la condenación del diablo. También es necesario que tenga buen testimonio de los de afuera, para que no caiga en descrédito y en lazo del diablo."   (1ª Timoteo 3:1-7).

 

El ministerio pastoral es, sin duda alguna, el cargo más honroso  que el Señor ha podido conceder a aquellos que Él ha elegido y adoptado como hijos amados por medio de la obra redentora de su Hijo Jesucristo.

Pero, a su vez, el pastor está obligado por la propia Palabra de Dios, y por su compromiso delante de Aquel que lo eligió y llamó de entre muchos hermanos para  tan privilegiado trabajo en la Iglesia del Cordero de Dios,  a cumplir -responsable y fielmente- las ordenanzas y obligaciones inherentes a su cargo. Pero debe hacerlo con un corazón humilde, dispuesto y  abnegado; mostrando el mismo amor y solicitud hacia las almas que Jesucristo, el Príncipe de los pastores; el perfecto y único modelo para su vida y ministerio.

 

Ante la proliferación de comportamientos ministeriales que están produciendo gran dolor y sufrimiento a las ovejas del Señor, , conviene hacernos la siguiente doble pregunta: ¿Tienen estos hombres realmente el llamamiento de Dios para ministrar? ¿Están capacitados para asumir las demandas de Dios y de la Iglesia?

Consideramos que muchos de estos llamados pastores deberían meditar en las Escrituras, con oración y ayuno,  si sus vidas se ajustan a las condiciones exigidas por el Señor de la grey. En caso contrario, deberían abandonar aquello para lo que no están llamados ni capacitados. ¡Sería beneficioso  para sus vidas espirituales y para las de los propios creyentes!                                                      (J.Mª V.M.)

      ¿Evangélicos o protestantes?

Un hermano muy querido, de aquellos que  aún están comprometidos, gracias al Señor, con la línea conservadora del Evangelio, no de aquellos que han sido arrastrados por las novedosas influencias neoliberales que dominan a la iglesia actual, me informó de cierta reunión  en la que se trataron asuntos muy diversos.

Uno de ellos, de suma importancia para la marcha de las congregaciones de esa ciudad, fue la aprobación de un documen-to muy trabajado por los responsables del mismo. En él se denominaba a la iglesia de dos maneras distintas: iglesia evangélica o iglesia protestante.

Un cierto participante de esa reunión, al tener conocimiento de que se empleaba la palabra "protestante" mostró su discon-formidad con su uso, argumentando que "somos evangélicos", no protestantes, ya que "eso quedó atrás y no tiene nada que ver con nosotros".

Resulta muy extraño, a todas luces, que escaso tiempo después de que "toda" la iglesia evangélica haya celebrado con enorme resonancia  el V Centenario de la Reforma Protestante, donde todas las corrientes evangélicas de nuestro país han participado entusiásticamente en todas las reuniones y ponencias, empiecen ahora a cuestionar su identidad protestante.

 

Por ello, no resulta difícil suponer que todo ha sido un aprovechamiento interesado de una efemérides honrosa que para los verdaderos protestantes ha significado un sentido y justo recuerdo hacia aquellos valientes y fieles hermanos  que nos han precedido. ¿Qué podrían pensar los integrantes de esta larga lista de héroes de la fe de estas actitudes reticentes hacia ellos, hombres íntegros, consagrados,  que se consideraron honrados por ser llamados cristianos protestantes aún a costa de sus propias vidas? Corresponde a cada cual dar una respuesta sincera a esta pregunta. La nuestra no admite dudas:  ¡Nos sentimos muy honrados de ser protestantes!