el anticristo,

una doctrina olvidada

 

Escribe: Francisco de San Román

 

Está en todos los medios de comunicación. Ocupa las páginas centrales de los periódicos. Casi cada día aparece en los telediarios nacionales. Influye en políticos y países de toda Europa; es aclamado por millones de personas, reverenciado por gentes de todas las clases sociales, obedecido por más de 800 millones de personas de todo el mundo.

 

       ¿Quién es? ¿Es el anticristo? ¿Es el hombre de pecado profetizado por Pablo? ¿Es el jefe del reino del anticristo profetizado? La sola mención de esta idea produce amplias sonrisas en algunos círculos evangélicos. ¿Todavía crees tú que el Papa es el anticristo? Parece como si creer tal cosa fuese llamarse a uno mismo ignorante, retrógrado o falto de entendimiento bíblico. ¿Por qué? Es una evidente realidad que la idea o doctrina del papado como el anticristo ha sido olvidada y desterrada del mundo evangélico. Es como si creer dicha doctrina estuviera en contra de la correcta interpretación bíblica o como si implicase forzosamente la identificación con los más “fanáticos” de los protestantes.

 

       Hoy día son muchísimos los cristianos que han rechazado y olvidado una de las doctrinas más significativas de los reformadores y creyentes del siglo XVI. De forma a veces respetuosa, a veces radical, se ha “expurgado” esta doctrina de los confesiones de fe de las iglesias, de los libros de teología e incluso se han colado “notas aclaratorias” en las confesiones de fe históricas y libros teológicos donde claramente se enseñaba. Otros, (los más) sencillamente la ignoran y esperan la manifestación de una especie de “terrible mostruo” u hombre malvado que vendrá para realizar obras que se le atribuyen en las profecías.

 

       Sin embargo, esta doctrina ha sido creída comúnmente por los más insignes e importantes hombres de Dios en todas las épocas. Durante 1.500 años, teólogos, historiadores, exégetas, evangelistas y predicadores han creído y predicado esta doctrina con peculiar energía en todo el mundo. Baste mencionar personajes como Wycliffe, Juan Hus, Jerónimo de Praga, Lutero, Calvino, Tyndale, Cranmer, Latimer, Isaac Newton, Wesley, Finney, Moody, A. J. Gordon, Hudson Taylor, Spurgeon, F. B. Meyer, Campbell Morgan, Charles Hodge y un largo etcétera. Aún hoy en España, autores modernos no dudan en catalogar al papado como el anticristo. Yo me pregunto: ¿Fue la fe de los reformadores y demás cristianos una farsa? ¿Fue esta doctrina que tanta fuerza dio a los cristianos perseguidos por Roma una mala interpretación? ¿Estaban estos grandes hombres, ya citados, crasamente equivocados? Los grandes documentos teológicos-doctrinales de la Iglesia (Confesión de fe de Westminster, por ejemplo) recogen esta enseñanza como una de las más importantes a tener en cuenta.

 

       ¿Por qué, pues, es hoy una doctrina olvidada? Tristemente, la idea de un anticristo futuro se ha introducido en la Iglesia y en todas las ramas de ésta. Lo que fue doctrina fundamental de los protestantes se ha convertido en algo desterrado, olvidado e ignorado. Pero ¿cómo ha llegado a ser esto? ¿Cómo ha podido una doctrina milenaria ser olvidada y desprestigiada por la gran mayoría de los evangélicos?

(Escudo del último Papa)

El jesuita Francisco Rivera (1537-1591, debido a la tensión de los ataques protestantes, ideó un sistema de interpretación futurista que libraba al Papa de la insistente acusación protestante de anticristo. Se esforzó en divulgar la idea de que en la Biblia se habla de un anticristo futuro e hizo que las profecías “enseñasen” esto. Pero no fue hasta el año 1826 cuando dichas ideas tuvieron difusión y aceptación en círculos protestantes. Algunos protestantes adoptaron este sistema de interpretación y lo difundieron ampliamente. Hombres como J. N. Darby (1800-1882), dirigente del movimiento de los hermanos, persistieron en difundir estas ideas (no olvidemos) de origen jesuita; y así, la lucha que durante siglos había mantenidola Iglesia por no adoptarlas culminó con la común aceptación de las mismas.

Pero la cruda realidad es que el Papa mantiene sumidas en la superstición y en la mentira a mas de 800 millones de personas, destinándolas a una segura condenación eterna. ¿A cuántos millones y millones ha enviado el papado al infierno? Además, millones de nuestros hermanos fueron cruelmente torturados y asesinados por orden y deseo de los papas. Durante trece siglos han mantenido un poder espiritual y político en todo el mundo. No hay enseñanza de las Escrituras que ellos no hallan menoscabado, tergiversado, ocultado y destruido por medio de su tremendo poder. Ellos, sin duda,han llevado a cabo la mayor apostasía jamás vista en la Tierra. ¿No tiene la Biblia nada que decir sobre esto? No concuerdan las profecías de Daniel, Pablo y Juan sobre el reino del anticristo, el hombre de pecado, la gran ramera que se corrompe...?

 

       Creo que casi nadie duda hoy que el romanismo es una apostasía del cristianismo verdadero. Los papas han sido y son directamente responsables de millones de muertos espirituales en todo el mundo. Yo pregunto: “No es ésta la apostasía de la que nos habla Pablo en 2ª de Tesalonicenses 2? Si es ésta, ¿por qué esperar un anticristo futuro? Si no lo es, ¿qué sentido tuvo entonces la Reforma? Es evidente que si la apostasía tuvo lugar tras la manifestación del anticristo, tiene que ser pasada, no futura. Otros teólogos piensan que la apostasía está por venir. Y yo me pregunto: ¿No es extraño que en más de 2000 años de cristianismo no se haya cumplido aún esta profecía?¿Cómo se explica la fenomenal aparición del romanismo?

 


                                                                                                 Siguiente...2

IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 669 018 797

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

SIRVIENDO POR AMOR, NO POR UN FRÍO Y RACIONAL  LEGALISMO .

"Los fariseos se sentían satisfechos de sí mismo y se concentraban siempre en sus logros y no en su relación con Dios. Me pregunto si a veces no somos culpables de esta misma actitud. ¿No es este uno de los pecados que acecha más a los que nos llamamos evangélicos? Vemos a otros que niegan la fe y viven vidas alejadas de Dios. Qué fácil es sentirse satisfecho  de uno mismo por ser mejor que esas personas ---"Te doy gracias por no ser como otros hombres y sobre todo como ese modernista". Nuestro problema es que nunca nos contemplamos frente a Dios; no nos acordamos del carácter, del ser y de la naturaleza de Dios. Nuestra religión consiste en unas cuantas cosas que hemos decidido hacer; y una vez que las hacemos pensamos que todo está bien. Complacencia, volubilidad, autocomplacencia se encuentran demasiado entre nosotros. 

 

Esto nos lleva a considerar la actitud lamentable y trágica de los fariseos respecto a los demás. La censura final del fariseo es que en su vida hay una ausencia completa del espíritu propuesto en las Bienaventuranzas.  Ahí radica la diferencia entre él y el cristiano. El cristiano es alguien que reproduce las Bienaventu-ranzas. Es  `pobre en espíritu', 'manso', 'misericordioso'. No queda satisfecho por haber llevado a cabo una tarea determinada. No; 'tiene hambre y sed de justicia'. Anhela ser como Cristo.  Esta es la piedra de toque según la que hemos de juzgarnos. . . Este es el centro mismo de la religión y el propósito de nuestra adoración de Dios."  

(Martyn  Lloyd-Jones: "El Sermón del Monte", libro que recomendamos)

    LA DISCULPA Y LA RESTITUCIÓN

    POR EL PECADO COMETIDO.

". . .entonces, habiendo pecado y ofendido, restituirá aquello que robó, o el daño de la calumnia"  (Levítico 6:4)

 

La disculpa o la restitución debe hacerse a la primera. La Palabra dice: "Lo restituirá por entero a aquel a quien pertenece, y añadirá a ello la quinta parte, en el día de su expiación" (v. 5).

Si estás en condiciones de hacerlo y la cosa todavía está en tu posición, debes restituirlo el día en que reconoces tu culpa. Es muy fácil diferir estas cosas.

A causa de haberlo demorado, muchos hijos de Dios se encuentran con la sensibilidad embotada. Cuando recibes luz y te consideras culpable, es entonces cuando tienes que actuar. Es mejor si las cosas son restituidas el mismo día. Que los creyentes nuevos se mantengan en este camino. No trates nunca de aprovecharte de otros, porque si lo haces cometes una iniquidad. Un principio básico de nuestra vida cristiana aquí en la tierra es que nunca podemos aprovecharnos de los demás. Es malo aprovecharse  de los demás. Que los creyentes nuevos aprendan a proceder rectamente desde el principio. 

 

. . .Recuerden, por favor, que la disculpa o la restitución por sí sola es todavía insuficiente. El caso no está todavía resuelto, porque es necesario hacer algo más: "Y para expiación de su culpa traerá a Jehová un carnero sin defecto de los rebaños, conforme a su estimación, y lo dará al sacerdote para la expiación" (v. 6). La ofrenda para las iniquidades en Levítico 5 sólo cubre los tratos ante Dios, puesto que no se ha incurrido en falta alguna contra el hombre, así que tiene que tratar el pecado primero ante el hombre  y luego ir a Dios en busca de perdón. A menos que haya resuelto la cuestión primero con el hombre, no habrá manera de que pueda ir a Dios y pedirle perdón. Uno debe primero restituir lo que ha tomado; luego puede recibir el perdón de Dios." 

                                (Watchman Nee)

         ________________

"Y perdónanos nuestras deudas, como también nosotros perdonamos a nuestros deudores . . .Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a vosotros vuestro Padre celestial; mas si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco vuestro Padre os perdonará vuestras ofensas."               (Mateo 6:12,14)