Estos dos pasajes bíblicos nos hacen ver que el pastorado no es asunto de decisión arbitraria de alguna iglesia en particular, de alguien que se postula con autoridad eclesiástica. De un grupo, un cónclave de individuos quienes deciden cómo será la iglesia o quién o qué clase de persona estará al frente. No hay nada que adivinar en cuanto al pastor - sus cualidades, testimonio, familia, carácter, su vida conyugal, su reputación ante los incrédulos, su capacidad para enseñar, su personalidad - si no es pusilánime o timorato, la forma cómo maneja su hogar, su actitud hacia el dinero, su inclinación a la hospitalidad, ambiciones, amor por las almas y vida de oración.

 

       Si Pablo cubre tantas facetas sobre los requisitos del pastor ¿cómo es posible que no diga una sola palabra en cuanto a la mujer pastora? Hay varias exigencias que el apóstol enumera, que de ninguna manera podrían aplicarse a una mujer, como por ejemplo que debe ser “marido de una sola mujer”. Ninguna hermana podría satisfacer este requisito. Es sólo natural que si el pastorado también fuera para la mujer, Pablo hubiera dicho, “Sea la obispa esposa de un solo marido” o algo por el estilo. Es fácil ver a través de la Biblia cómo Dios siempre trató sus asuntos con el varón y no con la mujer. Como primero, creó a Adán primero que a Eva. Sobre esto el apóstol dice: “La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer siendo engañada, incurrió en transgresión” (1 Timoteo 2:11-14). Mientras que a la mujer le dice, no permito a la mujer enseñar”al hombre le indica que debe ser“apto para enseñar”.

El pastorado exige mucha enseñanza, por lo tanto un pastor nunca puede estar en silencio, porque es muy poco lo que puede enseñar si está callado. Quiera o no tiene que hablar, en cambio la mujer sí puede darse el lujo de permanecer en silencio en el templo y con esta actitud “enseñ[ar] a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos, a ser prudentes, castas, cuidadosas de su casa, buenas, sujetas a sus maridos, para que la palabra de Dios no sea blasfemada” (Tito 2:4,5).

 

       Las hermanas verdaderamente santas son aquellas que instruyen a las recién casadas, carentes de experiencia, a que sean buenas esposas; a que aprendan a preparar los alimentos; a cuidar su casa y mantener bien alimentados y sanos a sus hijos; a que sean ahorrativas; a que aprendan a conducirse con sus esposos. ¡Este debe ser parte del pastorado de nuestras hermanas en la iglesia!

 

        Cuando Dios anunció el nacimiento de Isaac, primero se lo comunicó a Abraham y luego a Sara. Asimismo, cuando el nacimiento de Jesús. A María sólo le notificó la parte que correspondía, “que iba a concebir milagrosamente”, pero a José le dijo“qué nombre debían ponerle al niño”. Más tarde vemos que también le dijo a José que “debían huir a Egipto”. Y cuando estaban en Egipto le notificó “que era el momento de regresar a su tierra”. ¡Así era y es Dios, porque es inmutable!

 

       Cada vez que la mujer se le adelantó al hombre fue para mal, porque no era la voluntad Divina, sino su propio albedrío. ¿Recuerda lo ocurrido en el Edén, con Eva, la serpiente y el fruto prohibido? En cierto modo, Adán aceptó “el ministerio de la mujer” cuando obedeció a Eva. Es probable que Eva le dijera que Dios le había hablado. Adán tal vez no había aceptado el hecho de que Dios le habla directamente al varón y que éste a su vez le transmite el mensaje a su esposa e hijos. A esto se refiere Pablo cuando dice: “Porque Adán fue formado primero, después Eva; y Adán no fue engañado, sino que la mujer siendo engañada, incurrió en transgresión” (1 Timoteo 2:13,14). Pero si es así, ¿porqué las mujeres asumen el pastorado? Aunque por falta de tiempo y espacio no puedo profundizar demasiado en este breve estudio, voy a compartir con usted algunas cosas.

 

La Rebelión en contra de Dios

       En estos últimos años hemos visto los llamados   movimientos “feministas” con sus demandas de salarios iguales y por desempeñar puestos en las fuerzas militares, donde después de probar por un tiempo, algunas mujeres han desistido por no poder soportar físicamente sus exigencias. Pese a todo, este espíritu de que...“somos iguales”, “de que tenemos los mismos derechos”, sigue en pie. La iglesia tampoco ha podido escapar de esta modalidad moderna de rebelión. ¿Pero es realmente moderna? Si comenzó con Eva no es para nada reciente. Esta “cruzada pro mujeres pastoras” no es algo aislado del resto de los acontecimientos reservados para los últimos días. No debemos extrañarnos porque vendrán incluso otras modalidades peores como producto de la rebelión contra Dios, contra la Biblia y la iglesia. ¡Y todo dentro de la propia iglesia que se llama cristiana!

 

Para acelerar la Apostasía

       Esto de las “pastoras” no es lo único en que se están desviando los cristianos. Satanás necesita de las mujeres en sus cargos claves para acelerar su agenda de corrupción para así leudar con la levadura del pecado, la masa de la iglesia (1 Corintios 5:6 y Gálatas 5:9). Se acerca a pasos agigantados el tiempo cuando el cristiano bíblico no hallará una sola iglesia donde congregarse. Las mujeres pastoras no son la única muestra de rebelión. Estamos viendo Biblias mutiladas, alabanzas ensordecedoras, manifestaciones “espiritualistas” que más parecen locura voluntaria. Ministros y ministros” con poderes para tirar al suelo a quien se cruce en su camino y endemoniar a quien no está para así tener a quien “expulsar”. Es urgente que las iglesias cristianas estudien este asunto de las mujeres pastoras junto con todo el “paquete de apostasía” predicha en las Escrituras para los últimos días. La pregunta no es si las mujeres pueden ser pastoras, porque esto es claro en la Biblia. La cuestión es: ¿Estamos dispuestos a mantenernos firmes en contra de toda apostasía o terminaremos por ceder? “Pero hubo también falsos profetas entre el pueblo, como habrá entre vosotros falsos maestros, que introducirán encubiertamente herejías destructoras, y aun negarán al Señor que los rescató, atrayendo sobre sí mismos destrucción repentina. Y muchos seguirán sus disoluciones, por causa de los cuales el camino de la verdad será blasfemado” (2ª Pedro 2:1,2)

 

                                                                                                                         Anterior...1, 2                                                                        Siguiente...4  

 

IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 669 018 797

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

       DIOS MANIFESTADO AL MUNDO      “Dios fue manifestado en carne..."   (1ª Timoteo 3:16)

"Según la Iglesia Cristiana confiesa, Dios mismo es Aquél que no quiso permanecer escondido, ni tampoco ser Dios única-mente para sí mismo, sino que Él sale de su majestad soberana, rompiendo el misterio, y desde la altura de su existencia divina baja a la miseria del cosmos creado por Él. Es Dios mismo el que se revela como tal. Todo el que crea en ese Dios no podrá querer ocultar tampoco su confianza en la Palabra y su conocimiento. La palabra y la obra del hombre creyente no pueden ser de ninguna manera una cosa neutral y sin compromiso: donde haya fe, sucederá que la doxa, la gloria, el resplandor divino, se manifestarán en esta tierra. En cambio, al no brillar la gloria de Dios de una u otra manera, o quizás sólo apagadamente por nuestra manera de ser o de no ser, entonces no habría fe, y el consuelo y la luz que recibimos de Dios no lo habríamos recibido en realidad." (KARL BARTH)

   IMPORTANCIA DE LA PREPARACIÓN

 “Pero tú habla lo que está de acuerdo con la sana doctrina" (Tito 2:1)

 

"Queridos hermanos, estudiad la Biblia a fondo, con todas las ayudas que podáis obtener. Recordad que los medios que ahora están al alcance de los cristianos ordinarios son mucho más extensos que en tiempos de nuestros padres, y por lo tanto es preciso que seáis eruditos bíblicos si pretendéis enfrentaros debidamente a vuestros oyentes. Familiarizaos con toda clase de conocimientos; pero sobre todo, meditad día y noche en la ley de Jehová.

 

Sed bien instruidos en teología, y no hagáis caso del desprecio de los que se burlan de ella porque la ignoran. Muchos predicadores no son teólogos, y de ello proceden los errores que cometen. En nada puede perjudicar al más dinámico evangelista el ser también un teólogo sano, y a menudo puede ser el medio que le salve de cometer enormes disparates.

Hoy día oímos a los hombres arrancar, de su contexto, una frase aislada de la Biblia y clamar: "¡Eureka! ¡Eureka!" como si hubieran hallado una nueva verdad; y, sin embargo, no han descubierto un diamante, sino tan sólo un pedazo de vidrio roto. Si hubiesen podido comparar lo espiritual con lo espiritual, si hubiesen entendido la analogía de la fe, y si hubiesen estado familiarizados con la erudición santa  de los grandes estudiantes de la Biblia de épocas pasadas, no se habrían apresurado tanto en jactarse de sus maravillosos conocimientos. Estudiemos las grandes doctrinas de la Palabra de Dios, y seamos poderosos en la exposición de las Escrituras."  C arlos H. SPURGEON, "Un ministerio ideal")