1. Datos identificativos.

     En cumplimiento con el deber de información general que, recogido en el artículo 10 de la Ley 34/2002,de 11 de julio de Servicios de la Sociedad de la Información y de Comercio Electrónico, deben ofrecer a los prestadores de servicios de la Sociedad de Información, a continuación se reflejan los siguientes datos: La entidad titular de este website es COMUNIDAD CRISTIANA EVANGÉLICA EL ALFARERO, con C.I.F. Q 1100H, y dirección en calle Espíritu Santo núm. 6 de Jerez de la Frontera (Cádiz). (Se omiten 3 últimos dígitos por medida de seguridad. Serán dados en caso necesario),

 

2. Protección de Datos.

     A efectos de lo previsto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD), informamos a los usuarios que los datos personales aportados voluntariamente serán guardados en el fichero "CONTACTOS", cuya finalidad es la de que COMUNIDAD CRISTIANA EVANGÉLICA EL ALFARERO pueda ofrecerles las atenciones religiosas que más se adecuen a sus necesidades y preferencias.

COMUNIDAD CRISTIANA EVANGÉLICA EL ALFARERO garantiza la seguridad  y confidencialidad de los datos facilitados. De este modo, se compromete al cumplimiento de su obligación de secreto de los datos de carácter personal y de su deber de guardarlos y adoptar todas las medidas necesarias para evitar su alteración, pérdida, tratamiento o uso no autorizado. Por lo tanto, toda la información que nos facilite no será cedida a terceros salvo en los casos que por obligación legal así haya que hacerlo, salvo aquellas que sean de carácter ministerial. 

3. Varios.

     A.- COMUNIDAD CRISTIANA EVANGÉLICA EL ALFARERO podrá modificar, sin previo aviso, la información contenida en su sitio web, así como su configuración y presentación.

     B.- COMUNIDAD CRISTIANA EVANGÉLICA EL ALFARERO no mantiene ni mantendrá relación  a efectos extrareligiosos con los usuarios de esta web. Tampoco se hace responsable de la publicidad que pueda aparecer en su página web, sin que haya contado con la previa autorización.

      C.- COMUNIDAD CRISTIANA EVANGÉLICA EL ALFARERO no comparte, ni se hace responsable de aquellas opiniones o declaraciones que aparezcan en su página web. A todos los efectos, son considerados responsables los autores de las mismas, aunque esta COMUNIDAD CRISTIANA EVANGÉLICA EL ALFARERO se compromete a corregirlo o eliminarlo tan pronto como le sea requerido por el usuario, siempre que exista irregularidad comprobada o manifiesta. Se excluyen de esta medida los planteamientos bíblicos, doctrinales o de defensa de la fe cristiana. 

      D.- COMUNIDAD CRISTIANA EVANGÉLICA EL ALFARERO es una Entidad Religiosa sin ánimo de lucro, según Estatutos de la misma , por lo que sus actividades no son realizadas con fines comerciales. La página web está considerada, sólo y exclusivamente, como un medio para difundir -según Estatutos legales- el Evangelio de Jesucristo a todas las personas, según mandato expreso de Jesucristo a su Iglesia.   



Esta página ha sido creada con Jimdo.

Con Jimdo puedes crear tu propia página web de forma gratuita y sin conocimientos previos. Elige un diseño y personaliza tu página en minutos. ¡Y listo!
Registrarse ahora en es.jimdo.com para tener una página web gratuita y ponerse manos a la obra.


IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 669 018 797

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

"Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre el monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres"  (Mateo 5:14-16)

 

La Escritura sigue proclamando que el mundo como tal está en tinieblas y en cuanto uno comienza a mirar las cosas en serio se puede demostrar fácilmente que es la pura verdad. La tragedia de nuestro siglo ha sido que nos hemos concentrado solamente en un aspecto del saber. Nuestro conocimiento ha sido conocimiento de cosas, de cosas mecáni-cas, de cosas científicas, conocimiento de la vida en un sentido más o menos biológico o mecánico. Pero nuestro conocimiento de los verdaderos factores que hacen la vida, no ha aumentado para nada. Por esto el mundo está en semejante estado hoy día . . .Pero debemos ir más allá. Nuestro Señor no sólo afirma que el mundo está en un estado de tinieblas; llega a decir que nadie sino el cristiano puede dar consejo e instrucción respecto a ello. Esto alegamos y de esto nos gloriamos como cristianos. . .

 

El Señor que dijo, "Vosotros sois la luz del mundo", también dijo, "Yo soy la luz del mundo". Estas dos afirmaciones deben tomarse siempre juntas, ya que el cristiano es "la luz del mundo". sólo por su relación con el que es"la luz del mundo". Nuestro Señor afirmó que había venido a traer luz. Su promesa es que "el que me sigue no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida". Ahora, sin embargo, dice también, "vosotros sois la luz del mundo".  Resulta, pues, que Él y sólo Él nos da esta luz vital respecto a la vida. Pero no se detiene ahí; también nos hace" luz". Recuerdan cómo el apóstol Pablo lo dijo en Efesios 5, donde afirma, "Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor". Por esto no sólo hemos recibido luz, hemos sido hechos luz; nos convertimos en transmisores de luz.

(Dr. Martyn Loys-Jones, "El Sermón del Monte".

 El peligro de la consagración                 superficial.

"Qué te haré, oh Efraím?. . .porque tu bondad es como la nube de la mañana, y como el rocío de las madrugada, ¡que luego desaparece!" (Oseas 6:4)

 

Vivimos en una época que se caracteriza por la superficialidad, y de consiguiente nos es fácil ser superficiales en las reacciones nuestras al mensaje de Dios. Raras veces le damos a Dios oportunidad de tratar con nosotros radical y profundamente. Aun las veces que experimentamos convicción de fracaso y pecado, no dejamos que el Espíritu Santo obre en nosotros a tal grado que lleguemos a odiar el pecado. Livianamente asentimos a que somos pecaminosos sin tratar de remediarlo de una manera seria y permanente. Nos comportamos como si nuevas resoluciones reemplazarían el arrepentimiento de corazón y la renunciación. La queja de Dios era que la bondad de Efraím era volátil, desapareciendo como la nube de la mañana y el rocío de la madrugada. . ."

                          (J. Oswald Sanders)

Tal como declara este autor, es fácil perder el contacto vital con Dios.  ¡La  única solución radica en volver a entrar en el Lugar Santísimo, a la presencia gloriosa y restauradora del Señor"

(Salmo 25:1-5)