Registrada en el Ministerio de Justicia en 1.993. Miembro de la F.E.R.E.D.E. y del C.E.A.A.

     

                    Lema para 2018:

    " Levántate y conquista con el poder del            Espíritu Santo" (Zacarías 4:6)

        (Tomado de la Iglesia "Torre Fuerte")     

                         _____________________                He aquí  que como el barro en la mano del                alfarero, así sois vosotros en mi mano" (Jer. 18:6)

     LA NECESIDAD DE SER PROBADOS EN NUESTRA FE

 

". . . damos gracias a Dios de que cuando recibisteis la palabra de Dios que oísteis de nosotros, la recibisteis no como palabra de hombres, sino según es en verdad, la palabra de Dios, la cual actúa en vosotros los creyentes" ( Tesalonicenses 2:13).

 

¡Qué gozo en el Espíritu produce en nuestros corazones el encontrar en las cartas paulinas el fiel testimonio de estos hermanos de Tesalónica que –por su obediencia y fidelidad a la Escritura--, mueven a los enviados del Señor (Pablo, Silvano y Timoteo) a dar gracias a Dios sin cesar porque sus testimonios hablan de haber recibido la Palabra de Dios como palabra divina, no de hombres y, además, actuando poderosamente en ellos en medio de persecuciones y tribulaciones! Es tan loable el comportamiento de esta congregación que les hace exclamar: "Damos siempre gracias a Dios por todos vosotros . . . acordándonos sin cesar delante del Dios y Padre nuestro de la obra de vuestra fe, del trabajo de vuestro amor y de vuestra constancia en la esperanza en nuestro Señor Jesucristo. . . de tal manera que habéis sido ejemplo a todos los de Macedonia y de Acaya que han creído" (1ª Tesalonicenses 1:2, 7).

 

Pero, amado, "la fe tiene que ser probada en el horno siete veces calentado de la aflicción", tal como repetía una y otra vez Carlos H. Spurgeon desde el púlpito del Metropolitan Tabernacule de Londres. También desde la pira humeante del martirio a manos de la cruel  inquisición española, un fiel discípulo de Cristo confesó ante sus verdugos: "Ningún creyente será coronado de gloria si no ha sido pisado en el lagar del desprecio y del dolor por causa de su fe". Precisamente, porque la obra era prosperada por el Señor, los judíos de Tesalónica –llenos de celo y envidia—les atacaron calentando al pueblo y a las autoridades contra ellos. Esta dolorosa e injusta situación ya la había vivido el propia apóstol Pablo con anterioridad (Hechos 17:5-9). ¡Muchos hermanos de esa iglesia experimentaron entonces lo duro y dífícil del seguimiento de Jesús, y cuánto pesa la cruz de cada día! Recordarían, sin lugar a dudas, las propias palabras del Maestro: "Si a mi me han perseguido, también a vosotros os perseguirán" (Juan 15:20). ¡Vivir piadosamente en Cristo Jesús conlleva padecer persecución!

 

Hermano en Cristo, debes asumir algo muy importante que nunca has de olvidar ni relegar: "La finalidad de la vida no es ser feliz, ni buscar el placer y evitar el dolor, sino hacer la voluntad del Señor, sea cual sea". Estas son palabras de un mártir cristiano de nuestros días que fueron corroboradas dando su vida por la justicia de Dios. Posiblemente, ahora mismo estés abrumado por el desdén y el desprecio del mundo hacia ti y hacia Aquel al que amas y predicas. Es una situación que cuesta mucho soportar, pero el Señor te consuela y conforta con palabras bañadas de amor, gozo y esperanza: "Bienaventurados sois cuando por mi causa os vituperen y os persigan, y digan toda clase de mal contra vosotros, mintiendo. Gozaos y alegraos, porque vuestro galardón es grande en los cielos" (Mateo 5:11-12)                                               (Rodrigo de Sotomayor

   LA RESPUESTA QUE DIOS ESPERA DE CADA UNO DE SUS HIJOS

No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los hombres”

                                                                                                                                   (Romanos 12:17)

 Muy posiblemente, amado hermano, estés viviendo una situación problemática con algún familiar o amigo que te ha causado daño o menosprecio. Es natural que tu corazón esté triste, dolido o, posiblemente, ofendido. Esto no es de extrañar en un mundo alejado de Dios, donde el hombre se deja de los impulsos carnales de un alma dominada por las tinieblas de este mundo, sin ser sensible a aspectos tan significativos como la amistad, los lazos familiares o la gratitud. Pero el versículo que sigue al  del encabezado te dice:" Si es posible, en cuanto dependa de vosotros, estad en paz con todos los hombres" (vers. 18). El apóstol Pablo sigue recomendando: "Mirad que ninguno pague a otro mal por mal, antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos" (1ª Tesalonicenses 5:15). 

 

Ten en cuenta algo que no debes olvidar: Debemos trabajar diligentemente para que todos puedan verse edificados por nuestro trato honesto. . . para que puedan, en una palabra, percibir el dulce buen olor de nuestra vida por medio del cual pueden ser atraídos al amor de Dios(JuanCalvino), Decía también Guillermo Hendriksen que  "la manifestación de un espíritu vengativo destruye lo distintivo de un carácter cristiano". Por tal motivo, Pablo aconseja una respuesta llena de amor hacia el que te causa daño:"Si tu enemigo tuviere hambre, dale de comer; si tuviere sed, dale de beber; pues haciendo esto, ascuas de fuego amontonarás sobre su cabeza"(Romanos 12:20).

 

Dice una leyenda árabe "que  dos amigos viajaban por el desierto, y en un determinado punto del viaje discutieron, y uno de ellos dio una bofetada al otro. Éste, ofendido, sin decir nada, escribió en la arena: "Hoy mi mejor amigo me pegó una bofetada en el rostro". Siguieron adelante y llegaron a un oasis donde decidieron darse un baño. El que había sido abofeteado comenzó a ahogarse, y su amigo le salvó. Al recuperarse, tomó un estilete y escribió en una piedra: "Hoy mi mejor amigo me salvó la vida". Intrigado, el amigo le preguntó: "¿Por qué después de que te pegué escribiste en la arena y ahora en cambio escribes en la piedra?" Sonriendo, el otro amigo respondió: "Cuando un amigo nos ofende, debemos escribir en la arena, donde el viento del olvido y el perdón se encargarán de borrarlo y apagarlo. Pero cuando nos ayuda, debemos grabarlo en la piedra del corazón, donde ningún viento podrá borrarlo".

 

Hermosa ilustración sobre cómo debe ser la respuesta de un hijo de Dios ante las ofensas de los hombres. Un sabio texto paulino así nos lo demanda: “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal” (Romanos 12:21).

Hermano, si escuchas y obedeces el consejo de Dios serás bendecido y tendrás paz y gozo en tu corazón.                                                                                          (Rodrigo de Sotomayor)

 

¿NEO o SEUDO CALVINISMO?

El ataque del "nuevo calvinismo" a la Biblia y a su epistemología.

http://www.ibgrpereira.com/la-coalicion-evangelio-ataque-del-nuevo-calvinismo-la-biblia/#.W7fardczZdg

 

  

 13 noviembre/ 400 Aniversario del Sínodo de DORDRECHT,donde se aprobaron los 5 puntos del "calvinismo".

JUAN CALVINO había fallecido 55 años antes, en 1564)

https://reformadoreformandome.files.wordpress.com/2007/10

 

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

     Cree que la sangre del Señor ha             vencido el ataque de Satanás 

¿Cómo pueden los cristianos vencer a Satanás? "Por la sangre del Cordero"      (Apocalipsis  12:11). Por medio de la muerte del Señor Jesús, estamos unidos con Dios. El objetivo primario del ataque satánico es separarnos de Dios. En tanto que estamos con Dios, Satán no tiene manera alguna de dañarnos. ¿Qué es pues lo que nos separa de Dios? Sólo el pecado nos separa, pero la sangre de Jesús, el Hijo de Dios, nos limpia de todos nuestros pecados

Apocalipsis 12:11 nos dice que los hermanos vencieron a Satanás por medio de la sangre del Cordero. Con la purificación de la sangre del Señor Jesús, fuimos hecho uno con Dios. Cuando tenemos conciencia de pecado, el diablo empieza su ataque. Sin esta conciencia el diablo no tiene manera de lanzar su ataque. Gracias a Dios, la sangre del Cordero ha vencido a Satán. Hoy, incluso el más débil de los hijos de Dios puede vencer a Satán, porque cada uno de nosotros tiene la sangre.

Es posible que no tengas muchas otras cosas, pero la sangre la tienes de modo definido y claro. Por medio de la sangre del Señor Jesús puedes de modo natural  declarar que todos tus pecados han sido limpiados. Hoy Dios es tu Dios. Si Dios es por ti, ¿quién puede prevalecer contra ti? Con Dios a tu lado, el diablo no puede atacarte."              (Texto:Watchman Nee/Ilustración: Obra de Rembrandt)

      Llamados a ser consoladores

"Por tanto, si hay alguna consolación en Cristo, si algún consuelo de amor, si alguna comunión del Espíritu, si algún afecto entrañable, si alguna miseri-cordia, completad mi gozo, sintiendo lo mismo, teniendo el mismo amor, unánimes, sintiendo una misma cosa"                                          (Filipenses 3:1-2)

        Estando sentado en la sala de espera de una clínica privada dedicada a la rehabilitación física de personas con problemas de movilidad, pude constatar algo que impresionó mi corazón en gran manera: los enfermos que allí esperaban su turno, así como los que iban saliendo de las salas de consulta y rehabilitación, se trataban con una ternura y comprensión que llegó a conmover mi corazón. Aquel lugar, aquella situación especial, era como una isla en medio de la cruel indiferencia y frialdad de una sociedad atrofiada en sus sentimientos más primarios. 

Sin gran dificultad, llegué a deducir que aquellas personas estaban dañadas físicamente, pero las propias dificultades físicas, el sufrimiento y el dolor, habían ablandado sus corazones, siendo solidarios con sus compañeros de infortunio, mientras las que estaban fuera del simple cristal de la puerta de entrada a la clínica arrastraban una existencia cauterizada por el egoísmo y la más acentuada dureza de corazón. 

        Hermanos amados,¡cuánto necesita-

mos meditar sobre nuestra actitud y comportamiento hacia los demás hombres que están hechos a la misma imagen y semejanza de Dios como nosotros! 

"Vestíos, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia" (Colosenses 3:12)

¡Que no tengamos que pasar los hijos de Dios por  circunstancias tan amargas y dolorosas como son los daños físicos y la enfermedad,  para que lleguemos  a aprender lo que la Palabra de Dios nos insta y muestra un día tras otro!

( Rodrigo de Sotomayor/ Ilustración: Pierre Subleyras)