Registrada en el Ministerio de Justicia en 1.993. Miembro de la F.E.R.E.D.E. y del C.E.A.A.

       

          "¿NO PODRÉ YO HACER DE VOSOTROS COMO ESTE                        ALFARERO, OH CASA DE ISRAEL? DICE JEHOVÁ.

       HE AQUÍ QUE COMO EL BARRO EN LA MANO DEL                          ALFARERO, ASÍ SOIS VOSOTROS EN MI MANO"

                                   (Jeremías 18:6)

 

 

 

VIVIENDO EN OBEDIENCIA

A LA DOCTRINA DE DIOS

 

Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo. . . que prediques la palabra; que instes a tiempo y fuera de tiempo; redarguye, reprende, exhorta con toda paciencia y doctrina. Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oír, se amontonarán maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oído y se volverán a fábulas” (2ª Timoteo 4:1-4).

 

Sí, hermanos, vendrá tiempo cuando los hombres no sufrirán (no soportarán) la sana doctrina. Desde los primeros días del cristianismo sobre la tierra, esta palabra profética del apóstol Pablo ha venido confirmándose día a día. Los hombres impíos sólo se han ocupado en autocomplacerse a sí mismos y en engrosar sus duros corazones con el pecado y la rebeldía frente a Dios. ¿Cómo pueden llegar a sufrir la sana doctrina? Pero el problema no radica en que los incrédulos rechacen la sana doctrina de la salvación, sino en que parte de la propia iglesia de Jesucristo minimiza y relega a un segundo término doctrinas bíblicas incuestionables. En cambio, proliferan, sin control alguno, herejías sobre la Revelación de Dios, colocando palabra de hombres en lugar de la de Dios; herejías acerca de la divinidad del Verbo de Dios; de la salvación por gracia; de los ministerios constituidos por el Señor, etc.

 

La Palabra de Dios nos aconseja firmemente: “No os dejéis llevar de doctrinas diversas y extrañas” (Hebreos 13:9), ya que sin la doctrina revelada de Jesucristo todo es error y lazo del enemigo. Sin luz es fácil confundirse de camino, porque “hay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte” (Proverbios 16:25). La sana doctrina es la única que nos puede conducir sin zozobras por el camino de la verdad de Dios. Ella sola alumbra el entendimiento, mueve y dirige el corazón piadoso, disipa y repele el error, y doblega y humilla las pasiones de la carne.

 

Hermano amado en Cristo, sin sana doctrina ¿quién nos librará del naufragio en materia de fe? Decía un viejo marino: “Cuando el piloto pierde de vista la estrella (la estrella Polar, que no cambia de posición), no es posible navegar mucho tiempo sin perecer en el mar tenebroso”.

Desengañate, la doctrina de Jesucristo es la única que es conforme a la piedad (1ª Timoteo 6:3). “Así que, hermanos, estad firmes, y retened la doctrina que habéis aprendido” (2ª Tesalonicenses 2:15). ¿Es así en tu vida en estos momentos? ¿Te puede confirmar el Señor en toda palabra y obra?

                                                                                                             ( Jesús Mª Vázquez Moreno)

 

 

La mujer cristiana y el 

peligro de la moda actual

 

Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia. . .como corresponde a mujeres que profesan piedad”

(1ª Timoteo 2:9-10)

 

Actualmente contemplamos, con tristeza y preocupación en el Señor, como muchas mujeres cristianas, mayores y jóvenes, están dejando de lado todos los consejos bíblicos sobre la vestimenta y el exorno. Tiempo atrás, las mujeres cristianas conocían la diferencia existente entre ellas y las del mundo, pero hoy ya no se ajustan a límites bíblicos o morales, sino a modas, personas y estilos en boga en el ambiente secular, cuyos patrones admiran y copian sin reserva alguna.

 

No hace falta detenerse demasiado para apreciar que algunas mujeres del Señor (especialmente las más jóvenes) usan ropas atrevidas y provocativas que en nada muestran el decoro, el pudor y la modestia que demanda la Palabra de Dios. La raíz de esta actitud nace de la sensualidad y desenfreno moral en que se encuentra el contexto sociocultural que nos rodea, todo lo cual hace mella en el ánimo –ya de por sí debilitado por la creciente influencia del mundo—de una iglesia rendida a las costumbres de los pueblos. En este terreno, las mujeres maduras están obligadas a exhortar a las más jóvenes a saber examinar, con prudencia y cautela, las corrientes y modas que invaden este mundo regido por el príncipe de las tinieblas, para que vistan de forma apropiada a su fe cristiana.

 

En otro tiempo, las mujeres cristianas vestían de forma decorosa, pero femeninamente, y no por ello dejaban de aparecer atractivas y bellas, sin llamar la atención con modas provocativas y sensuales, como las que predominan en nuestros lugares de culto actuales, donde se exhiben, sin temor a Dios, partes del cuerpo que deberían estar cubiertas con pudor y modestia. . .”como corresponde a mujeres que profesan piedad” (1ª Timoteo 2:10).

 

El apóstol Pedro, hablando a las mujeres de la Iglesia, les recomienda: “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos” (1ª Pedro 3:3-4). Este llamamiento a la modestia y al recato, está dirigido a la mujer para que ésta cuide el efecto que pueda ocasionar en el ánimo de otros hermanos en Cristo su forma ostentosa de vestir. La Iglesia, hermanos, es un lugar para adorar a Dios, y no una pasarela para exhibir modas costosas y atrevidas. A la casa de Dios las mujeres deben asistir vestidas para el Señor y no para los demás. Las mujeres piadosas deben mostrar el atavío interno, “el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios” (1ª Pedro 3:4).

 

Mujer cristiana, ¿estás de acuerdo con esta valoración de Dios para tu vida? “Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada” (Proverbios 31:30).

                                                                                                      (Jesús Mª Vázquez Moreno)

"Ninguno puede servir a dos señores; porque o aborrecerá al uno y amará al otro, o estimará al uno y menospreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas" (Mateo 6:24)

  

IN MEMÓRIAM de José García Fernández, maestro y pastor protestante vilmente asesinado

en Granada por las hordas franquistas el 21 de agosto de 1936. ¡Oremos al Señor para que no se vuelvan a repetir estos atroces crímenes en nuestra amada España!

 

 

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

                    EL GRANO Y LA PAJA 

"Por medio del profeta Jeremías Dios se queja de los falsos profetas que vivían contando sueños y predicando visiones: "El profeta que tuviere un sueño, cuente el sueño; y aquel a quien fuere mu palabra, cuente mi palabra verdadera. ¿Qué tiene que ver la paja con el trigo? dice Jehová. ¿No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra?" (Jer. 23:28-29).

 

La enseñanza es que sólo el trigo fecunda la tierra y lleva fruto, no así la paja. Es la Palabra de Dios la que trae vida, no los sueños y las visiones de los hombres. Cuando el hombre comenzó a desobedecer en Génesis 3, el caos regresó. Y cuando Dios quiere corregir el caos lo hace mediante su palabra. El predicador en la iglesia local debe recordar que él es un mediador entre Dios y la iglesia del Señor y que debe ser fiel en traer la palabra de Dios. Como embajador no tiene permiso para cambiar el mensaje . Y toda pregunta de la gente en la iglesia tiene que hallar respuesta en la Biblia. Sobre todo sin olvidar que Cristo ha de ser exaltado, que la voz de Dios ha de ser oída, su gloria vista y su voluntad obedecida"

                             (Miguel Nuñez)

      La oración íntima con Dios

"Si no nos deleitamos en la comunión con Él, no le honramos como el supremo bien. A los amigos les gusta estar en mutua compañía y, ciertamente, "estar cerca de Dios es (nuestro) bien", para conservar la relación entre Él y nosotros. Él ha establecido sus ordenanzas, la Palabra y la oración, que son, como si se dijera, un diálogo y un intercambio de discursos entre Dios y la criatura. En la Palabra, Él habla con nosotros, y en la oración nosotros hablamos con Él.  Él comunica su mente  en la Palabra, y nosotros pedimos su gracia en la oración. En la oración, hacemos la petición, y en la Palabra tenemos la respuesta de Dios. Pues bien, cuando los hombres descuidan la oración privada o pública, o las oportunidades de oír, son culpables de impiedad. Hasta ese punto rompen la comunión con Dios --especialmente si descuidan la oración--, que es un deber en todas las ocasiones: un dulce solaz que el alma disfruta con Dios en privado, un deber que corresponde al sacrificio diario. Por tanto, la negligencia en la oración se convierte en una variedad de ateísmo (Salmo 14:3-4). . .Nuestro consuelo y paz dependen mucho del acceso frecuente a Dios. Dios no es honrado como el supremo bien: a los paganos se les describe  como "los linajes que no invocan tu nombre" (Jer. 10:25) .  En muchos lugares, desde un fin de semana al otro, no hay oración ni adoración en la familia; y así, la casa, que debe ser una iglesia, se convierte en una pocilga."

                             (Thomas MANTON)