Registrada en el Ministerio de Justicia en 1.993. Miembro de la F.E.R.E.D.E. y del C.E.A.A.

     

                    Lema para 2018:

    " Levántate y conquista con el poder del            Espíritu Santo" (Zacarías 4:6)

        (Tomado de la Iglesia "Torre Fuerte")     

                         _____________________                He aquí  que como el barro en la mano del                alfarero, así sois vosotros en mi mano" (Jer. 18:6)

 

 

La bendición del silencio en la presencia de Dios

Guarda silencio ante Jehová, y espera en él”(Salmo 37:7)

 

Todos somos conscientes de que vivimos en una sociedad invadida por el ruido. En las calles, en los establecimientos públicos, en lugares de reunión, en los hogares, etc., soportamos la presencia indeseada del estridente y desapacible ruido que nos acompaña en todo lugar y ocasión. Para muchos es algo normal, cotidiano, pero para unos pocos esta contaminación acústica se constituye en una pesadilla insufrible e insoportable de la que difícilmente podemos alejarnos.

Pero lo que sí resulta verdaderamente injustificable es que en los propios lugares de culto evangélicos se confunda el sonido o silbo apacible y delicado donde de Dios se mueve en medio de nosotros (1º Reyes 19:11-12) con una ruidosa “alabanza” que impide a todas luces comunicarse con el Señor en el Lugar Santísimo. Algunos líderes de alabanza consideran -erróneamente- que el elevar el sonido hasta límites insoportables ayuda a que la Iglesia se eleve, asimismo, en espiritual alabanza y adoración. Nada mas lejos de aquella suave y hermosa alabanza que el alma necesita ofrecer ante el altar de Dios (Salmo 147:1). De esta manera lo entendió el ungido siervo de Dios Carlos H. Spurgeon: La adoración verdadera no es el sonido tumultuoso que se repite por labios clamorosos, sino es el silencio profundo de una alma que se abraza a los pies de Jehová.”

 

En segundo lugar, hermanos amados, cuando la Iglesia se encuentra reunida en la presencia de Dios el silencio es fundamental para escuchar su voz. Debemos hacer callar todo ruido dentro y fuera de nosotros. Él siempre desea comunicarse con sus hijos y hablar a nuestros corazones. Para poder escuchar su voz debemos desearle con todo nuestro ser y adoptar una actitud interior de quietud rendida ante su gloriosa presencia. En el silencio es Dios el que toma el principal protagonismo, no nosotros. Al callar, la dulce experiencia con Él se manifiesta en maravillosa sintonía. En el silencio, ante Jehová, cobijados bajo sus alas, nuestra alma es saciada con el torrente de sus delicias (Salmo 36:8). El propio Hijo de Dios buscaba en la soledad silenciosa, apartada, la reconfortante comunión íntima con su Padre. En este silencio su alma encontraba la más intensa y dulce ayuda en su caminar hacia la cruz. Cristo, de rodillas ante el Padre, se olvida de sí mismo, de los ruidos que le rodean por doquier, de su propia existencia, y pone su mirada en el Cielo, de donde vendría su socorro y fortaleza.

 

Querido hermano, al igual que ocurrió con Jesús, debemos buscar el silencio del desierto para encontrarnos con el Padre. Dios, por medio del profeta Oseas nos dice: He aquí que yo la atraeré al desierto, y hablaré a su corazón” (Oseas 2:14)No te resistas cuando seas atraído amorosamente por medio del Espíritu Santo a la presencia de Dios. Huye de los ruidos que intentan hacer callar la invitación del Señor. ¡Olvídate de todo, de todos,  y aún de ti mismo y busca la silenciosa soledad con el Amado!

(Texto: Rodrigo de Sotomayor/Ilustración: Fragmento obra de Johannes Vermeer)

 

 

 

SITUACIÓN DE LA HUMANIDAD

ANTE la gracia de DIOS

 ____________________________

"En la condición actual de la raza humana los hombres se encuentran ante Dios, no como ciudadanos de una nación a los cuales debe tratárseles por igual y dárseles la misma "oportunidad" de salvación sino como criminales culpables y condenados ante un juez justo. Ninguno tiene derecho a la salvación. La maravilla de maravillas es, no que Dios no salve a todos, sino que siendo todos culpables perdone a tantos; y la respuesta a la pregunta, ¿por qué no salva Dios a todos? ha de hallarse , no en la negación arminiana de la omnipotencia de Su gracia sino en el hecho de que, dice el Dr. Warfield, "Dios en su amor salva a tantos de la culpable raza humana como logra que su naturaleza entera consienta a salvar". Por razones suficientes para si mismo, Dios ve que no es lo mejor perdonar a todos, sino permitir a algunos seguir sus propios caminos y reservarles para el castigo eterno a fin de mostrar cuan vil es el pecado y la rebelión contra Dios.

 

Las Escrituras recalcan una y otra vez el hecho de que la salvación es por gracia, como si anticipasen la dificultad que tendrían los hombres en entender que la salvación es por gracia, como si anticipasen la dificultad que tendrían los hombres en entender que la salvación no puede ser comprada por obras propias. También destruyen la arraigada creencia de que Dios está obligado a conferir la salvación a alguno. "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por Y si por gracia, ya no es por obras, de otra manera la gracia ya no es gracia" (Romanos 11:6). "Ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado" (Romanos 3:20). "Porque por gracia sois salvospor medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se glorie" (Efesios 2:8-9). "Pero al que obra, no se le cuenta el salario como gracia, sino como deuda" (Romanos 4:4). "Porque, ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? (1ª Corintios 4:7). "Pero por la gracia de Dios soy lo que soy" (1ª Corintios 15:10). "¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?" (Romanos 11:35). "La dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro" (Romanos 6:23).

 

La gracia y las obras son conceptos que se excluyen mutuamente. Más fácil sería unir el polo Norte con el polo Sur que lograr la coalición de la gracia y las obras en la salvación. Sería tan absurdo hablar de un "don comprado" como de una "gracia condicional" –porque cuando la gracia deja de ser absoluta, deja de ser gracia. Por tanto, cuando las Escrituras dicen que la salvación es por gracia, debemos entender que a través de todo el proceso la salvación es obra de Dios y cualquier obra verdaderamente meritoria hecha por el hombre surge meramente como resultado del cambio operado por Dios en el individuo.

 

El arminianismo destruye este carácter puramente gratuito de la salvación y sustituye por ello un sistema de gracia y obras. En el sistema arminiano, no importa cuán pequeña sea la parte que desempeñen las obras, siempre son necesarias y se consideran como la base de la distinción entre los salvos y los perdidos y por esto dan lugar a que los salvados se gloríen sobre los perdidos, ya que ambos supuestamente tuvieron la misma oportunidad. Pablo, sin embargo, dice que toda jactancia queda excluída, y que nadie puede gloriarse sino en el Señor (Romanos 3:27; 1ª C orintios 1:31). El redimido, que reconoce haber sido salvado únicamente por gracia, recuerda el lodazal del cual fue sacado, y su actitud hacia los perdidos es una de lástima y compasión, ya que sabe que de no haber sido por la gracia de Dios es mismo hubiera de encontrarse en la misma condición de los que perecen. El canto del redimido es "No a nosotros, oh Jehová, no a nosotros, sino a tu nombre da gloria , por tu misericordia, por tu verdad" (Salmos 115:1)."                         (Loraine Boettner)     

23 agosto de 1572

matanza de los católicos franceses sobre los protestantes hugonotes en París, en la noche de san Bartolomé. Miles fueron asesinados sin piedad.

https://www.iglesiapueblonuevo.es/index.php?codigo=enc_

"Llegará el día en que los reinos de este mundo se convertirán en "los reinos de nuestro Señor, y de su Cristo". Entonces habrá llegado, en una forma completa y total, y todo estará bajo su dominio y poder. El mal y Satanás desaparecerán; habrá "cielos nuevos y nueva tierra, en los cuales mora la justicia" (2 Pedro 3:13), y entonces el reino de los cielos habrá llegado en esa forma material. Lo espiritual y lo material vendrán a ser una misma cosa" (Martyn Lloyd-Jones)

 

TESOROS DIARIOS PARA EL ALMA..

Meditaciones diarias para el alma necesitada

Haga click en: "TESOROS DIARIOS ..."

IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 669 018 797

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

  Consecuencias de la incredulidad

La incredulidad ciega los ojos del entendimiento de muchas personas. Aún entre los que dicen tener conoci-miento de Cristo, hay muy pocos que entienden su gloria y que son transfor-mados a su semejanza. Nuestro Señor Jesucristo dijo a los fariseos que, no obstante su jactancia de poseer el conocimiento de Dios,, "Nunca habéis oído su voz, ni habéis visto su parecer." (Juan 5:37) Es decir, que no le conocían realmente y que no tenían una visión espiritual de su gloria. Nadie jamás llegará a ser semejante a Cristo simplemente  imitando sus obras y acciones o pose-yendo un conocimiento intelectual de El. Solamente una experiencia de la gloria de Cristo tiene poder para hacer al creyente semejante a El.  (John Owen)  

       Entender la revelación divina

"Todos los días leemos las Escrituras. Pasajes que conocemos de antiguo, lecturas cargadas de historia, frases que quizás resbalaron de puro sabidas; de vez en cuando la caricia de un recuerdo atesorado en una cita oculta, el ritmo suavizante de cadencias queridas con años de amistad, y siempre la lectura tranquila de páginas de fe. Y de repente, cuando menos se espera en el rito diario, se abre un texto antiguo ante ojos atónitos, se hace luz, se vislumbra el cielo, se contempla el rostro de Dios reflejado en su palabra fiel, se adivina la plenitud de la revelación escondida en la frase hecha cristal. ¡Si había leído yo mil veces esta frase y no había caído en la cuenta! ¡Si había meditado mil veces ese pasaje y nunca había sospechado su belleza! ¡Si lo sabía de memoria y no entendía su significado! Y ahora todo es tan claro, tan sencillo, tan bello. . . Años de estudio y horas de meditación no me habían descubierto lo que esta experiencia de luz me ha revelado en un instante. Ese es el don de entendimiento, el aleteo del Espíritu, el eco de Pentecostés. 

Hace falta el estudio y hace falta la meditación; pero, sobre todo, hace falta la confianza de dejarse sorprender por el Espíritu en rincones llenos de promesas."

 (Texto: Carlos G. Vallés/Ilustración: Obra de Rembrandt)

Cristo,  el único camino para el  pecador sin salvación (Juan 14:6)

"Puesto que Cristo es el único camino de salvación ¿qué podemos pensar de tantas personas en el mundo sin Cristo? Creo que muchos estarán de acuerdo con lo que he dicho hasta aquí, pero no se atreverían a ir más lejos. Y es que piensan que va contra los principios del amor el decir cosas que puedan condenar a otras personas. Por lo que a mí respecta, nunca he podido entender tal amor. El amor de estas personas es el amor de aquellos que , viendo al vecino ingerir veneno, deciden no intervenir y optan por dejarlo solo; es el amor que mostraría aquél que viendo a un pobre ciego acercarse a un precipicio, pensara ser malo chillar y prevenirle del peligro. El amor más grande consiste en decir la verdad más grande."

                      (Juan Carlos Ryle)