Canciones infantiles

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"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

     La serpiente de metal en el             desierto (Números 22:5-9)

"Se cree generalmente que la salvación es para las personas honradas, para los que luchan contra la tentación y se portan bien religiosamente; pero, la Palabra de Dios declara todo lo contrario. Según esta Palabra, el remedio preparado por Dios es para los enfermos, y la curación es ofrecida por Él a los malos. La gracia divina que proporciona la redención por nuestro Señor Jesucristo, es para los que realmente son culpables.. Nosotros no predicamos una salvación sentimental en vista de una culpabilidad imaginaria; sino un perdón real y verdadero para verdaderas ofensas. Yo nunca me preocupo de los falsos pecadores: los que, en vuestro concepto, no habéis hecho mal a nadie; los que sois tan buenos a vuestros propios ojos que os imagináis llenos de bondad, con vosotros nada tengo que hacer y os dejo a un lado, porque soy enviado para anunciar el amor de Cristo a los cargados de pecados, a los que se sienten merecedores de la condenación eterna. La serpiente de metal era, pues, un remedio para los que fueron mordidos."

(Tomado de "La serpiente de metal", de Carlos H. Spurgeon/Ilustración: Obra de Anton van Dyck, 1599-1641)-Museo del Prado. 

Una vez, hablando del yugo de Cristo que deben llevar los cristianos (Mateo 11:29-30), Agustín de Hipona (354-430) dijo:

Una persona que lleva una carga pesada parece agobiada, mientras otra que lleva una más liviana no parece caminar tan cargada. Sin embargo,ambas están cargadas. Pero el que no lleva ninguna carga, parece andar con sus espaldas libres, erectas. Ahora bien, no ocurre así con el yugo de Cristo: Tenemos que llevarlo si queremos ir levantados. Si nos descargamos de él, nuestra carga se hace más pesada, insoportablemente pesada. Veamos una simple ilustración: Toda ave lleva sus propias alas, algunas muy pesadas con relación a su cuerpo. Contemplemos un simple pájaro y veamos como pliega sus alas cuando se posa en el suelo; cómo descansa entonces sus alas, llevándolas a su costado. Ahora bien, ¿Imaginamos que las alas son una carga para el pájaro? Que deje esa carga y caerá. Mientras menos quiera el pájaro llevar sus alas, menos será capaz de volar. ¿Le quitaremos por compasión su carga? No, sino que la compasión debe llevarnos a dejarlas.”

(Ilustración: "Auto de Fe de la Inquisición", obra de Francisco de Goya)

Cristo vino a salvar a pecadores

"Quien más protestas levanta contra la doctrina de la gracia, es quien más necesidad tiene de la misma; y, en cambio, quien más protesta contra la 

doctrina de la salvación por las obras, es precisamente quien con más rigor observa los mandamientos del Señor.

Tened presente, oh mortales, que no existe sobre la faz de la tierra una sola persona que Dios, a la luz de su ley, pueda contem-plar con placer: "Todos se apartaron y a una fueron hechos inútiles; no hay quien haga lo bueno; no hay ni aún uno" (Romanos 3:12). No existe ante Dios ni un corazón sano y justo por naturaleza, ni una vida pura y santa delante  de su ojo penetrante, escudriñador.

Todos no hallamos apresados como culpables; y si no en igual medida, siempre culpables según la cantidad de luz y conocimiento que poseemos; y cada cual justamente condenado a causa de los extravíos del corazón y falta de amor al Señor.  ¿Para quién, pues, ha de ser el Evangelio, sino para los pecadores? ¿Por quién habrá muerto el Salvador, sino por ellos? ¿Para quién, en el mundo, fuera de ellos, estarán destinados los beneficios de la gracia?"

(Tomado de "Para quien es el Evangelio", de Carlos H. Spurgeon)