Canciones infantiles

IGLESIA EVANGÉLICA EL

ALFARERO.COM

Avda. Blas Infante, núm. 37

Jerez de la Frontera (Cádiz)

Móvil: 627 137 280

"Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16)

   Solo la Fe

  Solo la Gracia

  Solo Cristo

  Solo la Escritura

  Solo a Dios gloria 

"A lo largo de mi existencia he vivido experiencias de todo tipo. Sin duda, en el plan divino para mí no entraba un camino inacabable de rosas. Muchas veces el camino se ha hecho difícil, árido, penoso. He experimentado la pobreza, el hambre, el frío, la enfermedad (delicadas operaciones quirúrgicas incluidas), la humillación de la intolerancia religiosa. Por la senda de mi vida ha transitado a menudo, muy cerca de mí, el maligno con insidiosas tentaciones. Y no siempre he salido totalmente indemne de sus ataques. He conocido el límite de mis fuerzas, y mis debilidades. También las de otros compañeros de viaje. He vivido horas de bajamar espiritual. He sufrido, he orado, a veces agónicamente, y no he sido ajeno a la experiencia del desfallecimiento y de la sequía espiritual. Momentos ha habido en que espiritualmente todo se volvía oscuro. Todo parecía tambalearse. Pero siempre ha habido una recuperación. Ha vuelto a lucir el sol. La conmoción ha cesado. En algunos trechos del camino he vivido experiencias que parecían auténticos milagros. La mano bondadosa del Señor se veía claramente. Resultado final: una fe confirmada que me permite decir con el apóstol: "Yo sé a quién he creído y estoy seguro de que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día"(el día de Jesucristo) (2 Tim. 1:12). 

                 Pastor José M. Martínez

   www.pensamientocristiano.com/            

¿Que hace del cristiano una persona especial? ¿Qué explica su carácter único? ¿Qué le hace hacer más que los demás?  Es la idea que tiene del pecado. El cristiano se ha visto  completamente sin esperanza y condenado; se ha visto a sí mismo como absolutamente culpable delante de Dios y sin derecho alguno a su amor. Se ha visto a sí mismo como enemigo de Dios y extranjero. Y luego ha visto a Dios que envió a su Hijo unigénito al mundo, y no sólo eso, sino hasta la muerte en la cruz por él, el rebelde, el pecador vil y culpable. Dios no le volvió la espalda, fue más allá. El cristiano sabe que todo esto sucedió por él, y ha cambiado toda su actitud respecto a Dios y los hombres. Ha sido perdonado cuando no lo merecía. ¿Qué derecho tiene, pues, de no perdonar a su enemigo? (Del libro "El Sermón del Monte", de Martin Lloyd-Jones)

     La realidad de la santidad.

Mas el fruto del Espíritu es: amor, gozo,paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza (dominio de sí mismo)” (Gálatas 5:22,23).

Un maravilloso racimo cuyos frutos son inseparables. Nueve gracias maravillosas, celestiales y espirituales, que nos revelan la perfección del carácter moral de Jesucristo. Y estas gracias han de estar en nosotros por obra del Espíritu divino, en una hermosa simetría y creciente evidencia de la realidad de la vida de Cristo en el interior. Pero con cuánta frecuencia vemos una vida que expresa una de estas características de manera notable, pero que tristemente carece de las otras, resultando imperfecto el testimonio de su vida...¿Pertenecemos nosotros al grupo de los cristianos que llevan mucho fruto? ¿Manifestamos el amor, gozo, paz, tolerancia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza o dominio de Cristo, en una hermosa simetría, y creciente evidencia? (Del libro "Llamados a ser santos", de R. Paxon) (Ilustración: Fragmento de una obra de mi antiguo profesor en la Escuela de Artes y Oficios de Jerez, D. Juan Padilla Pardo)